Hace ya algunos meses de la celebración de las elecciones municipales en España, y de la aparición, con ellas, de nuevos Partidos que se han alzado con las alcaldías de importantes ciudades: es el caso, por ejemplo, de Ahora Madrid y Barcelona en Comú. Las cabezas de lista y ahora alcaldesas de estas agrupaciones, son Manuela Carmena y Ada Colau, caras nuevas y supuestamente progresistas que prometían “el cambio” y eran aupadas por los movimientos sociales. Parece ser que ese cambio se ha desvanecido, o al menos así lo atestiguan muchos colectivos, ciudadanos, votantes, trabajadores, movimientos sociales. Es ante ellos ante quienes las alcaldesas y sus agrupaciones deben rendir cuentas.

Parece que lo de no cumplir las promesas electorales no es algo exclusivo de los viejos partidos.

Los problemas de fondo subsisten

No se puede negar que la gestión de Madrid y Barcelona es ahora bastante menos grotesca que con los viejos partidos: parece que se desvanece la corrupción y no se despilfarra tan alocadamente. No obstante, entre estos detalles superficiales se dejan ver los mismos problemas de fondo: por centrarnos en un par bastante interesantes, el conflicto de Coca-Cola en Madrid y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Barcelona.

La PAH reniega de Ada Colau

En el caso de Colau, significativa es la carta que la PAH de Barcelona, organización que ella misma lideraba, le dirigió ya hace semanas. En ella la acusaban de no hacer todo lo necesario, de no utilizar la ley en favor de las familias desahuciadas, de no imponer sanciones a inmobiliarias y bancos y de no detener los Desahucios, más que en su primera semana de mandato, quizás para hacerse la foto.

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Y es que aunque la líder de la PAH esté al mando, los problemas tienen una raíz bastante más profunda. En cualquier caso, las familias continúan siendo desahuciadas, el drama continúa en España.

Los trabajadores y trabajadoras de Coca-cola reniegan de Manuela Carmena

En el caso de Carmena, es también muy explícito el último roce con la plantilla de Coca-cola, trabajadores y trabajadoras que sostuvieron una valiente lucha contra la multinacional para que no cerrase las plantas y quedaran en la calle o traspasados. Durante la campaña, Carmena visitó y apoyó a la plantilla y les prometió soluciones. Lo cierto es que la lucha se ganó gracias al esfuerzo de la plantilla, la aportación de Carmena y Ahora Madrid ha sido contratar a la multinacional para iluminar Madrid con un árbol gigantesco. Parece que la solidaridad y el posicionamiento de Carmena finalizó el día que fue investida alcaldesa, y entonces se olvidó de las trabajadoras y de su sufrimiento. El rechazo de la plantilla entera de Coca-cola es manifiesto en redes sociales.

Cuando el gobernante incumple lo que ha prometido al pueblo, algo sucede y no es el cambio. Lo que sucede es que estos grupos -como tantos otros- están diciendo: “No es suficiente!”