Este cronista recuerda que este año empezaba con un trabajo nuevo que nunca había tenido: extra en películas o series de televisión, algunas de ellas grandes éxitos, desde “Ocho apellidos catalanes” a “Mi gran noche”, pasando por la serie “Ancla II”. Cada una de ellas es una crónica a su manera de la sociedad española actual, aunque ninguna sea para tirar cohetes. Mientras trabajaba en ellas, he visto la evolución de este año y lo que pasaba, algo que plasmé en mis artículos según pasaba.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Historias

Pocas horas antes de mi debut, me enteraba de la terrible noticia del atentado yihadista contra “Charlie Hebdo”, ante el cual la sociedad francesa reaccionó admirablemente y no se dejó (todavía) tentar por los cantos de sirena del FN, once meses antes de lo de Paris, todavía peores.

Pocas semanas después, el documental “Ciutat morta”, emitido por la TV catalana, destapaba un caso de abuso policial cuando aún no existía la nefasta Ley Mordaza, que acabó con un policía parapléjico y una acusada que se suicidó. Toda Catalunya se indignó contra la injusticia ante quienes no tenían que ver con aquello.

Mientras, en Grecia, Syriza ganaba las Elecciones anticipadas, para después luchar contra la austeridad de la UE, derrotarla en un referéndum y volver a ganar otras elecciones. Syriza y su líder se dejaron mucho por el camino, promesas incluidas, para poder seguir con sus reformas.

A finales de marzo, nos conmovíamos con el accidente de avión de Germanwings en Francia, con multitud de catalanes en su pasaje, que fueron insultados en Internet por desalmados que no saben otra cosa que hacer que cachondearse de las desgracias ajenas.

Vídeos destacados del día

Luego, las elecciones municipales y autonómicas llevaron nuevos Ayuntamientos (Barcelona, Madrid, Valencia, Cádiz, A Coruña…) con nuevas maneras de gobernar, alcaldes diferentes y diferentes coaliciones de la izquierda en Aragón o la Com. Valenciana, que han dado otro aire. De paso, castigaron la gestión del PP por la corrupción, aunque conserva algunos feudos importantes.

Mientras, en fútbol, el Barça ganó su quinta Champions europea, una nueva Liga, otra Copa del Rey, además de la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubs de manera brillante. Un comienzo de año lamentable fue sabiamente solucionado por directiva, entrenador y jugadores, destituyendo a Zubizarreta como mánager. Sin él, todo empezó a funcionar mejor y Bartomeu fue reelegido Presidente. Siempre siendo el Barça con su manera de pensar, que le provocó ataques ya conocidos en su contra.

Catalunya, mientras tanto, celebraba su Diada Nacional del 11 septiembre con nuevo entusiasmo callejero, cada vez más creativo, preparándose para las elecciones del 27 septiembre.

El resultado fue claro, pero estamos a la espera de que la CUP decida si apoya a Artur Mas como President de Catalunya o no. Catalunya espera que se arregle, pero ya.

Durante el año salieron más aspectos de la corrupción de la familia Pujol, que esperamos que todo sea castigado según el grado de corrupción. Lo malo es que haya salido parte de ello a la luz por oscuros intereses de rivales políticos.

Antes de las elecciones del 20-D, veíamos a los dos nuevos partidos políticos, Ciudadanos y Podemos, subir y bajar (o al revés) en las encuestas, dando la sensación de agotados o en auge, para acabar como hemos visto en estas elecciones, donde Rajoy, pese a creer que no sería así, ha perdido la mayoría absoluta y no engañó a la gente con su País de las Maravillas.