Los últimos meses no han sido fáciles para #Pablo Iglesias y #Podemos.  De encabezar las encuestas a principios de año a verse superados por Ciudadanos en la lucha por la tercera posición después del “patinazo” de Catalunya Sí que es Pot en las elecciones “cuasi plebiscitarias” del pasado 27 de septiembre en Catalunya había convencido a muchos de que el “momentum” electoral del partido morado había pasado ya y que acabaría reemplazando a Izquierda Unida. Poco más.

Sin embargo esta semana ha arrancado fuerte y esperanzadora para Pablo Iglesias y los suyos. El lunes comenzó con el mitin de Getafe y el lanzamiento de la campañaEscribe cartas para el cambio”,  ayer fue la entrevista en El Hormiguero donde para el parecer de muchos Pablo Iglesias salió bastante bien parado y mejoró notablemente la imagen que había dado en los últimos meses de estar “cansado” y desanimado.

Quizá esa apariencia de cansancio sólo era una estrategia del secretario general de Podemos para salir del foco de atención para volver en tiempo y fuerzas suficientes como para frenar la tendencia negativa del partido y retomar el pulso electoral y de la calle con noticias como la de hoy, en la que se ha anunciado el fichaje del que fuera Jefe del Estado Mayor del ejército durante la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, José Julio Rodríguez, como segundo cabeza de lista por la circunscripción de Zaragoza. Un fichaje realmente de altura que eliminará sin duda el prejuicio que existía entre ciertos sectores de la sociedad española acerca de las “malas relaciones” entre el ejército y Podemos.

Conectar de nuevo con “la gente”

Podemos siempre se ha considerado un partido que buscaba conectar con “la gente” y trasladar el espíritu del #15M al Congreso de los Diputados.

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Pablo Iglesias siempre ha soñado con que el partido morado fuera una agrupación política nacida para ganar y para concentrar en sus filas el mayor núcleo social posible. Por eso su estrategia en las elecciones municipales y autonómicas, al igual que lo será ahora en las generales del 20D, es la de agrupar a todos los partidos de ideología similar y presentar una candidatura única para que el electorado afín a las políticas de Podemos tenga una única lista que votar. Esto no se consiguió con Izquierda Unida, que lucha por sobrevivir y que sabe que de aceptar esa confluencia acabarían fagocitados por Podemos, pero en cambio sí parece que será posible en Galicia con A Nova y las Mareas y en la Comunidad Valenciana con Compromís. También pueden contar con la inestimable ayuda de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

Sin embargo el desafío que se le va a presentar a Podemos será largo y duro. Ya lo saben, ya lo esperan, y la victoria puede conseguirse o perderse en el último segundo, si se permiten el más mínimo traspiés.