En Facebook, se puso en funcionamiento desde el fin de semana pasado una aplicación que consistía en que la foto-avatar de cada usuario se podía mezclar con los colores de la bandera francesa, y hemos visto a miles llevar su foto con estos colores, entre ellos mucha gente conocida mía.

Yo no lo utilicé, pues para apoyar a Francia y a su cultura, algo que siempre he tenido como algo propio, no hace falta usar banderas, sino hablar en tus Muros o Blogs de sus virtudes y detalles de interés, sobre todo cultural, por ejemplo de su cine, para mí con más calidad que el de Hollywood. Pues ahora, mucha gente sale en la Red exigiendo que también nos acordemos de Beirut, Siria y otras zonas del mundo igualmente masacradas por el #Terrorismo integrista.

Eso es algo que no debemos olvidar, lo que pasa es que lo de Paris ha ayudado a que se despierten las conciencias, a veces hace falta algo así, y por ahí la gente vea que el resto del mundo sufre de lo mismo. Eso sí, aun no ven que los refugiados que llegan aquí huyen de los mismos asesinos del Bataclan, que también arrasan sus países.

El mundo ha sido elegante al homenajear a Francia con sus colores en Ayuntamientos y otros lugares públicos, desde San Francisco a Australia. Y respetuoso. El momento más emotivo fue en el partido amistoso de fútbol Inglaterra-Francia, jugado en Wembley. Lo de menos fue el resultado (2-0 a favor de los ingleses), sino el sincero homenaje del público inglés al país vecino, cantando La Marsellaise y sobre todo recibiendo con afecto al jugador Lass Diarra, que perdió a una prima suya en los atentados.

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Por ello, un tuit de la CUP diciendo que no le gustó ver la fachada del Ayuntamiento de Barcelona iluminada con los tres colores azul, blanco y rojo, fue una falta de tacto absoluta. Decía: “¡Esto no es solidaridad! Los colores de una bandera imperialista en la fachada del Ayuntamiento. #BarcelonaAvecParis”.

La emisora de radio francesa de Barcelona, Equinox Radio, se hizo eco del tuit y sus usuarios se escandalizaron, tanto franceses como catalanes. Mientras Pablo Iglesias o Ada Colau, críticos con que nos olvidemos de Beirut o Siria, han sido más elegantes y han homenajeado educadamente a Paris y Francia, la CUP, que se negó a ir a las elecciones europeas, ha salido con un tono que no les va a beneficiar en nada. Una cosa es que no quieran la reelección de Artur Mas como President de la Generalitat, por la corrupción de su partido, pero en esto se ve que la diplomacia no es lo suyo.

Mientras, Francia sigue buscando a los autores del atentado aún vivos y huidos, y ha efectuado con asombrosa precisión la redada de Saint-Denis, aunque aún no ha aparecido el criminal que fue el autor intelectual del mismo.

Y como anécdota, en el colegio madrileño que está enfrente mismo de mi casa, se oía su altavoz pidiendo que cerráramos urgentemente puertas y ventanas, con los niños dirigiéndose rápidamente a un sitio seguro. Luego se vio que era un simulacro, un ensayo por si pasara algo grave. “Gracias por su colaboración”, decía la voz femenina. Luego, los niños han vuelto a salir al recreo con sus juegos de siempre.

Ojalá en pocas semanas, Paris pueda salir a hacer su vida habitual, que pronto lo hará, por mucho que se empeñen esos fanáticos sedientos de sangre de #Estado Islámico, que según sus delirantes preceptos, ellos mismos tendrían que morir antes que contravenirlos. Me recordó a aquello de que “los lobos acaban devorándose entre ellos”. #Unión Europea