Windows 10, aquella “gran actualización” de Microsoft nos prometía no está siendo nada fácil para los usuarios que han decidido actualizar.

Desde su salida hasta la actualidad, ha tenido que enfrentarse a la acogida de su nuevo navegador, soporte técnico que no recomendaba su instalación, pero es que aún no parece que la situación vaya a mejorar.

Pero es que tras la última actualización el número de bugs se ha multiplicado exponencialmente, hay mucha gente indignada ya que Windows 10 les aseguraba que sus antiguas aplicaciones funcionarían perfectamente después de la instalación y ha sido más bien lo contrario.

Desde juegos que requerían archivos que antes no, drivers que no estaban disponibles aun para el nuevo Sistema operativo, problemas de saturación al actualizar la licencia, los famosos y ya conocidos pantallazos azules, los cuales muchos de nosotros no veíamos desde sistemas como eran Windows 98 o XP, pero se empezaron a ver con Windows 8-8.1 y que con W10 son casi semanales.

Hace unos meses desde que Microsoft lanzó esta actualización anunciándola como gratuita sólo durante el primer año, y desde sus inicios los usuarios comenzaron a observar problemas como era Bitlocker que impedían la activación o fallos en la suspensión del equipo, uso excesivo de ciertos recursos, etc, de modo que su “solución” fue la de eliminar la posibilidad de descargar la ISO para todo el mundo.

Esto se ha visto reflejado en la gran multitud de usuarios que han mostrado su descontento quejándose en los foros de Microsoft en estos meses, indicando los múltiples problemas con sus anteriores softwares los cuales funcionaban perfectamente pero que tras el cambio a W10 dejaron de funcionar, algunos ejemplos eran: AMD Catalyst, CPU-Z entre otras.

En mi caso, cuando instale la versión de Windows 10, pude encontrarme con un SO bastante atractivo pero repleto de bugs, notando que mi ordenador se había vuelto inestable debido a repentinos bloqueos, ralentización de ciertas aplicaciones, otras no funcionaban, de modo que no tarde ni 1 día en volver a mi querido Windows 8.1.

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Otro de los puntos que más me molestan es que dicho SO, no para de enviarle información nuestra a Microsoft sin importar los ajustes de privacidad que el usuario establezca, ya que todas las búsquedas que se realicen ya sea por cortana, bing, o ajustes de la privacidad del software serán enviados.

Parte del tráfico es aparentemente inofensivo, simplemente tests no identificables que comprueban la conexión a Internet. Sin embargo, otra información enviada o solicitada por Microsoft parecen más problemáticas, ya que W10 envía datos periódicos a su servidor y esta información es transmitida por el sistema operativo aunque el almacenamiento en la nube esté desactivado.

Desde mi punto de vista, Microsoft ha cometido el error de querer captar absolutamente todo el negocio de ventas con su Sistema operativo compitiendo con Apple, Linux. Le dieron muchísimo bombo a la actualización, a muchos se nos abrieron los ojos cuando escuchamos la palabra “gratis” y decidimos probar.

De modo que, algún día habrá que actualizar a Windows 10, cuando las actualización mejore, mientras seguiré con Windows 8.1 la que considero una de las mejores actualizaciones de Windows junto a W7 al nuevo Windows 10.