El pasado viernes 30 de octubre de 2015 se aprobó la ampliación presupuestaria del ayuntamiento de Barcelona. En principio se estipuló que ascendería 96 millones pero al final fueron 101,6 la cantidad aprobada con los votos a favor de Barcelona en común, ERC, PSC y la CUP. En contra de esta medida votó la derecha en golpe, desde la que manipula a la sociedad con bonitas palabras sobre la independencia en la Generalitat como es CiU. La derecha castiza nacional como es la del partido popular. Ambas derechas más pendientes de lavar su imagen por sus entramados de corrupción e intentar lavar lo mejor posible todo lo que presuntamente los juzgados les reprochan en materia de corrupción.

El tercer partido que se opuso a esta medida fue  Ciudadanos (C’s) son los guapos, los bien vestidos como han sido calificados en diferentes fuentes pero eso no quita que no sean la derecha. Si algo tienen en común es su afinidad con las empresas del Íbex aunque se nieguen a reconocerlo. Si algo más comparten es que los ciudadanos les importan poco, los primeros los engañan con la teoría independentista para tapar sus vergüenzas sobre presunta corrupción. Los segundos apelan al “y tú más” en materia de corrupción y su ineptitud para abordar el problema independentista que tanto daño está causando en la sociedad catalana. En el conjunto los tres partidos comparten ser poco afines a los números y es que si a los dos primeros ya tienen juicios y problemas judiciales por presunta corrupción, resulta que al tercero ya no le salen las cuentas económicas de ejercicios anteriores como bien publicaba una fuente nacional.

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Centrándose en lo que suponía este incremento presupuestario el Consistorio Barcelonés expuso algunas materias en la que se invertirá.

En primer lugar se llevará a cabo un refuerzo de las políticas de acceso a las viviendas con rehabilitaciones y ayudas al alquiler.

En segundo lugar se llevará a cabo una ampliación del fondo de servicio de atención domiciliario.

En tercer lugar se invertirá en proyectos urbanísticos y en la renovación de equipamientos.

En cuarto lugar y muy importante es el incremento en becas comedor. Con el voto en contra de los tres partidos de la derecha  quedó claro cuan  importantes son los ciudadanos de a pie para esos partidos. En Madrid ya se vivió una situación donde el partido del gobierno capitalino anterior al actual negaba la necesidad de comedores sociales. Con esta actitud vemos quienes están al lado de los ciudadanos y quienes sólo los quieren para sacar votos, esto es una vergüenza tanto para los que son partidos viejos como para ciudadanos que es nuevo, esto fue lo que un testigo del esperpento sufrido en el pleno nos contaba sobre la actitud de los que se opusieron.

La oposición se basó tanto por CiU (S. Recasens) como PP (A. Fernández) ambos coincidían en que esto auguraba un recorte de inversiones para el año próximo. Por su parte C’s (C. Mejías) afirmaba que era un mal uso de los recursos públicos. Cuando alguien va un comedor social es porque no tiene para comer o porque su economía está en estado paliativo, si eso es un mal uso de los recurso económicos públicos ya vemos que somos para ellos, afirmaba un seguidor de la nueva alcaldesa y que fue testigo del pleno.

Tanto ERC (A.Bosch), PSC (J. Collboni) y la CUP (J. Garganté)  no sólo defendieron el proyecto, sino que resaltaron su importancia. El representante de la CUP añadió que para ser un modelo de gobierno se debe contar más con las opiniones de otros grupos, que ellos apoyaban la medida pero que no es ni la primera ni la segunda vez que se les presenta un proyecto sin contar para nada con los demás grupos.