Ya han pasado cuatro días desde que la noticia del atentado en París sacudía al mundo. Cuatro largos, duros y violentos días. Cuatro días de reflexión constante en las redes sociales, cuatro días recordando a las víctimas, quién les iba a decir que una noche de viernes donde la diversión se palpa, su vida y un poco la de nosotros se iba a quien sabe qué lugar. Menos de cuatro días ha tardado Francia en bombardear la ciudad de Raqqa y quién sabe cuántos más vendrán.

No sé, siento y creo que muchos estaréis conmigo en que vivimos en un mundo bastante hipócrita. Veréis, hace mucho que mueren personas en todas partes del mundo, por ejemplo en Colombia, Venezuela o mismamente Siria y muchas de las víctimas son niños, sí señores ¡NIÑOS! Y seguimos sin hacer nada, dejamos que pequeñas personitas que poco tienen que ver en problemas políticos o económicos mueran en nombre de un Dios, en nombre de un supuesto ‘’mundo mejor’’, en nombre de personas que no tienen sentimientos y que mucho menos representan, al menos, a mi persona.

Y a pesar de esto, vamos como campeones y decidimos bombardear otras ciudades porque se piensa que esta es la solución para acabar con el Terrorismo y en mi humilde opinión sólo conseguimos acabar con más civiles, con más niños y fomentamos el racismo, el odio y el fanatismo.

Me gustaría poder dar con la solución a todo esto (¿a quién no?), pero de mientras sólo se me ocurre pediros que seamos más humanos, que pensemos siempre en el país de al lado, en la persona de al lado más allá de una religión, de unas costumbres, de una cultura diferente. No miremos a otro lado cuando no muy lejos de nosotros miles de inocentes mueren día tras día, acordémonos de ellos aunque no sean franceses, estadounidenses, alemanes o españoles porque son tan humanos como todos y cuando atentan contra sus vidas significa que pronto atentarán contra las nuestra.

Vídeos destacados del día

Creo que no hay mejor medicina, en estos momentos, contra el terrorismo que ver un poquito de humanidad en el mundo.

‘’Imagina que no hay países, no es tan difícil de hacer. Nadie por quien matar o morir. Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz. Quizás digas que soy un soñador, pero no soy el único’’.