Hablemos de ficción... Sí, será mejor pensar que esto es una historia. O mejor, pensemos que es un debate. Están ustedes los lectores en una clase de filosofía y se les pregunta: ¿qué es la libertad? Y aún más, ¿merecemos todos ser libres?

Bien, hoy 6 de octubre, el titular del Juzgado nº 31 de Madrid, Antonio Serrano-Arnal ha decidido que Rodrigo Rato sí merecía serlo. Libre, eso sí, pero con condiciones. El juez que investiga al exvicepresidente del Gobierno por varios delitos fiscales, blanqueo de capitales y corrupción entre particulares ha decidido imponer medidas cautelares. El imputado deberá entregar su pasaporte en un término de cinco días y también deberá comparecer una vez al mes en su juzgado.

Eso sí, él puede decidir el día en que comparecer. Sin agobios.  

Es curioso las comodidades que demuestra tener la vida en algunos casos. Un humilde servidor no puede sino preguntarse: ¿qué habría pasado si hubiese sido yo el imputado? Y se de buena tinta que no soy el único. En la última obra escrita por un maestro de la literatura, Franz Kafka, Josef K. es arrestado una mañana por una razón que desconoce. Desde este momento, el protagonista se adentra en una pesadilla para defenderse de algo que nunca se sabe qué es y con argumentos aún menos concretos, viviendo en una "libertad" falsa. K. tampoco puede abandonar la ciudad así que en este caso tenemos dos personajes muy parecidos, un balanza bien equilibrada. Pero se decanta por Rato. El protagonista de "El proceso" no puede elegir que día quiere acudir al juzgado y vive en tensión, ya que en cuanto le llamen debe acudir inmediatamente a comparecer.

Vídeos destacados del día

Se enfrenta ante una justicia implacable. Muchas veces, la literatura tiende a perfeccionar la realidad ya que esta justicia no parece tan, como decirlo... efectiva.

En fin señores, al final del día uno no puede guardar rencor contra cada una de las injusticias que vive. No queda más que seguir adelante, sin mirar atrás e intentar dormir por las noches con la conciencia tranquila. No, no sé si hubiera pasado lo mismo si hubiese sido yo el imputado, pero algo si tengo claro, mejor si no lo descubro