Hasta Jordi Évole, que nunca ha sido independentista, se solidariza con Artur Mas por su imputación por haber organizado la consulta del 9-N o lo que pudieron montar en su lugar. No en el sentido de adhesión ciega, o “adhesión inquebrantable”, como inmortalizó el rimbombante y cursi lenguaje oficial franquista en su culto a la personalidad del Caudillo, sino como que es una medida que muestra la “miopía” del Gobierno del PP.

Ya conté aquí muchas veces las facilidades que Gran Bretaña dio a Escocia para su consulta, el resultado final y cómo al final el Scottish National Party (SNP) reconoció su derrota y Alex Salmond dimitió como líder del partido.

Los escoceses han seguido adelante con su vida, sin olvidar que son un país diferente a Inglaterra en idiosincrasia, eso nadie lo puede cambiar, ni siquiera un referéndum.

Pero el Gobierno Rajoy y su pretensión de “españolizar a los niños catalanes”, más montado por aires de superioridad que por saber entender la idiosincrasia del pueblo catalán, demuestra que no funciona. Me recuerda a una película americana, “La casa del té de la Luna de Agosto”, con un insólito Marlon Brando caracterizado como japonés, donde los americanos querían occidentalizar a toda costa a un típico pueblo del Japón profundo poco después del final de la II Guerra Mundial, y al final tuvieron que aprender a convivir con algunas costumbres locales que a los americanos les parecían horribles. Catalunya no es el Japón feudal de antes de la II Guerra Mundial, es un país civilizado, como se supone que es España.

Luego, los medios estatales han querido mirar los resultados electorales como han querido.

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Dan como ganador a Ciutadans, que como decía un usuario de Twitter, “con sólo 25 escaños, no pueden ni gobernar los lavabos del Parlament”, e ignoran que Junts Pel Sí ha estado a un solo escaño de poder investir por sí solo a #Artur Mas como President de la Generalitat.

Muchos coincidimos que todo esto convierte a Mas en un mártir, cuando él ha protagonizado recortes devastadores en buena parte de la Sanidad catalana y en otras áreas, y mucho más la torpeza de elegir el 15 octubre, que será el 75 aniversario del fusilamiento de Lluís Companys por los franquistas que lo habían detenido en Francia gracias a sus aliados nazis. Como es habitual, actúan con métodos que en otra época valían, quizá en el Oeste de John Wayne, pero que ahora huelen a naftalina.

Y sorprende, o quizás no, el silencio casi absoluto de los cantantes, actores y demás españoles, que cuando ocurre algo así se solidarizan automáticamente con el imputado, montan manifestaciones, conciertos a favor suyo, etc. Un periodista del diario Ara, haciendo uso de una ironía muy sutil e inteligente, hablaba en un artículo como si se hubieran solidarizado ya con Mas:

“Próximamente habrá una gran manifestación en Madrid en defensa de Artur Mas, y en contra de la imputación indecente por haber puesto las urnas.

No puedo decir nombres, pero os los podéis imaginar. Actores progres, músicos comprometidos, intelectuales, escritores, la gente más demócrata y sensible a un escándalo como éste. Grandes figuras de renombre de toda España, que se mojan por todas las causas, que han entendido que su silencio sería una vergüenza. Hasta ahora se mantenían al margen, por que hay temas que dan pereza, como la soberanía de los pesaditos de los catalanes. Pero son gente con principios, y un atentado contra la democracia como éste era imposible que les dejara indiferentes…” #Cataluña #Independencia