La repesca del jueves estuvo muy reñida. Se registraron en GH16 el mayor número de votos de su historia (casi un millón). La elegida fue Raquel con más de un 60% de los votos, y aquellos que comentamos el programa, y los "antiraquelistas", afirman que su entrada solo responde a la necesidad de morbo de los españoles. ¿Pero cuál era la alternativa?

La otra opción a Raquel era una mujer sin educación, filtro (o conocimiento de como cerrar las piernas cuando no se lleva pantalón), que entraba para dar lo mismo que dio en su única semana en la casa: malestar y discusiones diarias por cualquier motivo. Como ella dice su arma es "la lucha y el vocablo", y no todos estamos dispuestos a ver #Gran Hermano solo para ver a esta mujer gritándoles a todos creyéndose, sin motivo, omnipotente y conocedora de la verdad absoluta.

Bajo mi punto de vista Raquel, como cualquier repescad@, puede dar mucha caña en la casa por la privilegiada situación de "sabedora de información de fuera". Pero además, entra, o al menos eso esperan los seguidores del programa, para resolver su situación con Suso. Y en especial con Sofía.

Mas seamos sinceros, desde que Raquel se fue; dejando la relación con Suso a medias, abandonando las peleas machistas y de celos empedernidos con Sofía, y no protagonizando peleas con Marta (que en este triángulo amoroso nada tiene que ver, pero parece ser que esta muchacha tiene la imperiosa necesidad de meterse en todos los jaleos ajenos) la casa, al menos para el telespectador, se hizo aburrida. Solo teníamos algunas risas con Han y Aritx, sus berrinches y pseudo-edredonings, y con la vuelta al ruedo de Sofía reconociendo su desgraciado "amor" por Suso.

Vídeos destacados del día

Desgraciadamente somos así, no queremos morbo. Queremos ver amor, folleto, celos... queremos melodrama. Queremos el trama de una telenovela venezolana sin tener que soportar a Ángel Luis de los Caídos contándole su vida a Ana Roberta de las Mercedes. Y si a eso le sumamos que con su información la tensión con los que quedan del Grupo de la Biblioteca (en especial con Marta) puede hacer que la casa salte por los aires, mejor que mejor.