En el ámbito político hay diferentes formas de hacer el ridículo. La forma más sencilla es la de conocer la situación socio-política y económica de un país y hacer promesas que ya se sabe con anterioridad que no se cumplirán. Cuando gobierno que empieza su legislatura basándose en la mentira nada puede ir ya a mejor puesto que día tras día y mes tras mes la credibilidad de se gobierno va a ir disminuyendo como así ha sucedido. Esta forma de hacer el ridículo suele ser la principal entre nuestros gobernantes, por eso parece que es la menos importante y no es así. Es el ridículo supremo, es el núcleo de todo lo que puede denominarse con el tiempo hacer el ridículo padre.

Como en toda carrera hay quien saca matrícula de honor en eso de hacer el ridículo como es el caso de algunos señores que hoy nos dan lecciones de moral y que suelen llevar a cabo intervenciones que sacan más risas que un programa de humor, perdiendo así toda la credibilidad política. Y en el escalafón superior de hacer el ridículo y la pérdida total del sentido de la vergüenza es lo que está haciendo Pablo Casado en los últimos tiempos.

Hay que reconocerle valor al chico, tiene las narices de salir a debatir y conseguir aguantar el chaparrón a base de mentiras y manipulaciones. Si en el objetivo debates consiguió dar la sensación del típico "niño pijo2 que no sabe nada de la vida y de la sociedad cuando criticó a Rivera y a Iglesias por la afirmación de haber pagado alguna vez en negro, esta semana ha vuelto a recaer en sus dotes de hacer el ridículo y hacer perder votos a su partido.

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 En la Sexta Noche vimos a un Pablo que como tarea tiene es lavar la imagen del Partido Popular, lo primero que tendría que haber hecho es informase de qué es lo que la sociedad demanda, pero la sociedad normal, la de a pie, no la cúspide de la sociedad. Sólo así sabrá que ya no nos creemos todo lo que nos dicen, que no somos tan tontos para no darnos cuenta de que ni han cumplido con su programa electoral y encima han destrozado y exprimido a una parte de la sociedad en beneficio de los de siempre.

Es cierto que pagar en negro es algo que no se debe hacer, pero quizás Pablo Casado ha podido llevar una vida holgada, pero que le digan al estudiante que la beca no le da para poder estudiar y encima en su casa el dinero está justo y que sólo puede trabajar poniendo copas, repartiendo propaganda… con el único fin de poder ir pagando los gastos de los estudios. Matrículas donde los precios los han disparado los gobiernos populares (véase el caso de Castilla-La Mancha) y encima las becas se han ido menguando con los años.

Si la situación de pagar en negro de una persona que tiene que trabajar para pagar los estudios por consecuencia de los recortes en educación llevados a cabo por los populares, éstos van y los comparan con el fraude perpetrado por Bárcenas y Rato definitivamente creo que no hay manera de hacer el ridículo de una forma tan patética señor Casado y quizás sólo sea porque desconoce la situación de los ciudadanos de a pie porque sólo les interesa cada cuatro años, el resto del tiempo preferirá estar con los señores de despachos.