Telecinco se las prometía muy felices. Tras el rotundo éxito de “Supervivientes” parecía apropiado un nuevo Reality veraniego para aprovechar el tirón de este concurso y Mediaset se sacaba de la manga “Pasaporte a la isla” con el objetivo de seleccionar a varios concursantes para la edición de Supervivientes 2016.

Si bien la audiencia acogió con cierta expectación el nuevo reto de Telecinco, pronto esta se empezó a dar cuenta que “Pasaporte a la isla” era un concurso insoportable sin ningún tipo de organización ni tirón mediático. La primera gala fue un desastre y, aunque la cadena intentó animar el concurso con las entradas de Carmen Gahona y Pepi Valladares, el show fue a la deriva acumulando fracaso tras fracaso.

Sí señor, un concurso para olvidar al que, por fin, Telecinco puso fin con una final seguida por un paupérrimo número de televidentes. En su gala final el programa sólo consiguió un 12,8% de share lo que se traduce en apenas 1,3 millones de espectadores. Aunque esta audiencia se podría justificar por su emisión en agosto, donde los espectadores tienen más opciones que ver la Televisión, la verdad es que “Pasaporte a la isla” no ha atraído la atención del gran público por su formato casposo y su falta de originalidad.

Ayer, tras la gran final, y para los pocos a los que le pueda interesar los ganadores del programa y, por tanto, con un billete para el próximo Supervivientes fueron Cristian y Mari Carmen, que visto lo visto, no son de lo peor que ha pasado por el concurso. La audiencia se decantó por Cristian con más de un 90% de los votos, mientras que la organización decidía que Mari Carmen era la merecedora de la segunda plaza.

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Esperemos que esta experiencia le sirva a Telecinco para futuras empresas y se dé cuenta que no todo vale con el fin de conseguir audiencia. El concurso ha sido tan nefasto que por no prestarle atención ni Sálvame le dedicó ni un minuto de su tiempo en el día de la gran final. Seguramente este concurso ha podido sobrevivir hasta el final gracias a que su emisión era en agosto, seguro que en cualquier otro periodo la cadena le hubiera dado carpetazo al segundo o tercer programa. En resumen, suspenso general para la cadena, el programa y los presentadores, sobre todo para Jordi González.