Karmele Marchante tuvo la semana pasada un momento de gloria que hacía mucho tiempo que no tenía. Sus orientaciones independentistas expresadas en los últimos tiempos y coronados por las fotos de la revista Interviu causaron un gran malestar entre sus compañeros o al menos eso pareció al ver las reacciones de los mismos ante sus orientaciones políticas.

No iba a volver a trabajar en un lugar donde no se la quería y donde habían atacado gravemente su tendencia política. Hasta tal punto llegó el enfrentamiento que Belén Esteban le dijo que si se quería independizar que se fuera a la TV3 catalana a trabajar. Pues parece que por desgracia para los televidentes no hizo caso a la "princesa del pueblo" y la tenemos que seguir sufriendo en la televisión del estado que impide la libertad de Cataluña.

En cualquier otro programa medianamente serio o que tuviera unos contertulios con principios con total seguridad una persona atacada no volvería a trabajar y sus compañeros tampoco la admitirían después de sus ataques. La verdad es que parece que todo en Sálvame parece estar tan guionizado en cuanto a las maneras de actuar que después la vía libre que dan a decir lo que quieran parece que fuera un pacto tácito para montar el circo y después llenar de contenidos su programa.

La polémica incluso alimentó al programa de la cadena hermana de Telecinco en Catalunya (8TV). "Trencadís" tuvo sus minutos de gloria y aprovecharon el enfrentamiento para invitar a Belén Esteban a un supuesto debate al que Belén decidió finalmente no acudir. 

¿Es uno mal pensado por creer que en Sálvame gran parte de sus contenidos son circo o teatro del malo? ¿vale todo? por de pronto parece que la señorita Marchante fiel a lo que hizo todos estos años (ganar dinero en tierra opresora) y dejar a un lado la política una vez pasadas las elecciones para seguir su trayectoria profesional.

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Los demás colaboradores pues con otro tema, en este caso seguir internándose en la vida de un Kiko Matamoros, un recurso al que cada cierto tiempo se recurre. La vida sigue, en Catalunya y para Sálvame, como para todo el mundo...