Tienes Familiares en Estados Unidos?... NO... Preguntas y respuestas preconcebidas en cualquier cuestionario que se realizaba en Cuba después de 1959.

Para todo lo que puedas imaginar, la obligada pregunta, con su respuesta, te clasificaba entre Revolucionario, gusano (contrarrevolucionario), o sospechoso. La respuesta premeditada y bien mentalizada... NO, no tengo... pero si tu tío, tu hermano o tu madre, viven allá, como es que no tienes?; porque desde el momento en que traicionaron la revolución y se fueron del país dejaron de tener parentesco conmigo...

Durante los años de la revolución, el pueblo cubano ha sido cada vez más dividido, fue y es enfermizamente controlado, todo lo que se hablaba, en todo lo que se pensaba.

Escribirle, a tus familiares que vivían fuera del país era un acto osado que podía apartarte de cualquier proyecto, carrera universitaria, cargo de dirección o misión internacionalista, cuando en las múltiples verificaciones rutinarias y habituales que se hacían a nivel de barrio, el vecino e incluso de tus propios familiares, encargados de delatar cualquier desvio o interpretación distinta a la posición oficial, que era única y absolutamente verídica, se encontraban elementos "dudosos" que evidenciaban debilidad ideológica o deficiente preparación política.

El deporte y cualquier actividad, era una manifestación de la cultura politica de la revolución, había que ganar sin discusión, sobre todo a los deportistas de los países capitalistas y cuando se trataba de los EE. UU., había que aplastarlos en la competencia, cada triunfo había que dedicarlo al máximo líder y si por desfortuna eras derrotado en la competencia por un norte-americano, explicaciones de todo tipo, buscar la esencia del desastre, profundizar hasta el cansancio en algo que no podía volver a repetirse.

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Los triunfos en este sector y en cualquier otro, eran triunfos del sistema socialista, de la superioridad del hombre nuevo, del máximo líder y su politica hacia todos los renglones de la sociedad.

Tanta fue la presión que el cubano desarrolló una cultura de doble moral, donde “haz lo que digo y no lo que hago”, era la manifestación más cotidiana, hablar bajo, o incluso solo, era la conducta que tus padres te inculcaban, apenas cuando lograbas entender alguna palabra, ocultar creencias religiosas, comunicación con los traidores familiares y amigos cubanos fuera del país, era un pecado capital.

Hoy por fortuna, la decadencia económica y politica del sistema, permitió, el abrazo entre las familias y los amigos, entre los cubanos de dentro y de fuera y aunque se sigue hablando bajo y desfilando para no señalarte, ya hay voces capaces de alzarse independientemente de las consecuencias de la estación de año (primavera negra).

Para los que vivimos cada una de esas y muchas más presiones, es simplemente maravilloso ver imágenes como la que expresa la foto de este post, y que de seguro constituye la aspiración más noble de los pueblos, pensar de otra manera sería no confiar en el futuro, no creer en la humanidad.

Solo por ese abrazo y unión de mentes y banderas, las medallas alcanzadas ya no necesitan ser colgadas en el pecho. Así pienso y respeto opiniones diferentes.