Como dijo Cristo al supuesto cadáver: "Lázaro, levántate y anda". Lázaro, de vivir en nuestros días, miraría de reojo al Hijo de Dios, se levantaría y le soltaría un estruendoso bofetón a su sanador de última hora, rogándole sin duda que lo devolviese al estado de paz que acababa de abandonar.

Y es que el mundo actual no es para menos. Yo vivo en un isla y créanme que miro al horizonte y no quiero saber qué sucede más allá de ese montón de agua. ¿Para qué?

La violencia machista se dispara; la violencia de las mujeres también, pues el dato sorprendente es que son muchas más las que asesinan a sus hijos que sus cónyuges masculinos; el llamado estado de los islamistas es cada día más atroz, demostrando que el respeto por la vida no lo aprendieron en la escuela o, si lo hicieron lo olvidaron por el camino; que los futbolistas ganan una cantidad indecente de dinero que le hace sentir a uno como el pobretón que nació desnudo; que si la corrupción de este partido y del otro; que no me va a llegar para mi pensión; que si el juez le endiña una multa a una señora por denunciar que el sinvergüenza del policía aparca en la plaza de los minúsválidos; que si los de la NASA encuentran unas ruedas en Marte y se callan la boca como putillas; que el griego tiene que pedir un préstamo para pagarle al prestamista; que el alcalde de un pueblo de Vascongadas (ahora es País Vasco) no quiere turistas y que se lleven su dinero por donde lo trajeron...

o mejor, que lo dejen a la entrada del pueblo; que la edad de jubilación va a ser cuando se muera uno; que Guzmán se fuga de la cárcel y vuelve a distribuir droga para vender a la puerta de los colegios: que el presidente de México se va de paseo a Francia con 80 palmeros que le llevan traje y zapatillas; que Lérida,ahora es Lleida y mi primo Alberto se enoja si le llamo así, que hay que decirle Albert; que hacen un dibujo de un profeta y lo matan porque resulta que hay religiones verdaderas y otras no, que hay un agujero en Noruega que es como el sumidero del mundo; que los catalanes se quieren ir de España porque resulta que los oprimen y maltratan; que un tipo se tira desde un octavo piso a la piscina del hotel y no se mata; que me cobran por usar la energía solar porque resulta que el sol que da en mi trozo de terreno es de alguien; que quiero ver Samarkanda y no puedo ir; que un tío en USA se lía a tiros con un montón de gente; que a un negro se le llama afroamericano o persona de color; que nos quitan los toros; que Iker Casillas se va enojado y que nos ponen a Quique Casilla...

Vídeos destacados del día

parece cachondeo; que usamos el móvil para ir a cagar; que los AC-DC se ponen viejos; que se estrellan los aviones y no son capaces de encontrarlos; que en unos años todos en Europa seremos gays; que los animales van por el camino de tener los mismos derechos que las personas ¿y podrán votar?; que en las torres gemelas había una mujer apoyada en unos de los boquetes pidiendo ayuda cuando la temperatura debía de ser de 1600 grados; que uno mató a otro porque le pitó con el coche...

Y sigo mirando al mar desde mi reducto isleño en el que sobran varios cientos de miles de personas, ese mar, tan lejano y cercano a la vez, esa tundra sin vegetación, ese páramo del que no quiere salir la vida que contiene porque está muy a gusto dentro. Y me digo ¡allá se queden todas estas maravillas del mundo moderno! No me interesa un carajo lo que sucede más allá de esas olas.

¡Mundo, déjame tranquilo en mi cueva! #Globalización