A las 12.19 horas del 29 de noviembre de 2013 el gobierno valenciano, presidido entonces por Alberto Fabra, fundía a negro Canal 9, la radio y televisión pública de todos los valencianos. Los trabajadores tuvieron un comportamiento ejemplar aguantando un maratón de más de 12 horas donde se contó de forma ininterrumpida su resistencia ante aquellos que llegan con la firme intención de cortar la señal. Muchos de ellos no pudieron reprimir las lágrimas.

Mucho se habló hasta entonces de la parcialidad y la falta de pluralidad del canal hacía el gobierno, pasando por alto temas de corrupción tan graves como el "Caso Gürtel", que salpica de lleno al PP valenciano y provocó la dimisión de Francisco Camps, predecesor de Fabra en el cargo.

La grabación en la que se oye a Camps llamar "amiguito del alma" a Álvaro Pérez "el Bigotes", el cerebro de la trama corrupta, forma ya parte de la galería del bochorno valenciano. Camps ganó por mayoría absoluta las elecciones autonómicas de 2011, cuando la trama ya había sido destapada.

Los propios trabajadores denunciaron las condiciones casi de censura en las que trabajaban y en los últimos momentos de vida de la cadena decidieron revelarse y contar todo ante las cámaras, sin pelos en la lengua. También es cierto que lo hicieron cuando RTVV estaba sentenciada. Ese silencio de demuestra el miedo imperante en la redacción de Burjassot. El gobierno dejó la sede central de Canal 9 convertida en poco más que un edificio fantasma tras su cierre.

De cara a las elecciones municipales y autonómicas que se celebraron en España el pasado 24 de mayo, Ximo Puig, el que era candidato a la Generalitat por el PSPV y actual presidente del Consell, centró gran parte de su campaña electoral en anunciar su intención de reabrir RTVV de forma inmediata.

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Este también es uno de los puntos principales de Compromís, con Mónica Oltra al frente, socios de gobierno de los socialistas en nuestra Comunidad. Otro de los caballos de batalla del nuevo gobierno autonómico es que en #Valencia, Castellón y Alicante, vuelva a verse TV3, la cadena autonómica catalana, algo que no ocurre desde febrero de 2011 por orden del Partido Popular.

Puig ha ido mucho más allá, asegurando que su intención es que Canal 9 vuelva a emitir el próximo 9 de octubre, día de la Comunidad Valenciana, aunque de momento no se conocen detalles acerca del proceso ni de si finalmente podrá llevarse a cabo. Todo son interrogantes, especulaciones y esperanza por parte de aquellos que perdieron su trabajo y por parte de los ciudadanos valencianos, que desean tener una televisión pública de calidad.

El president Puig debería cumplir con lo prometido y abrir Canal 9 lo antes posible, ya que si no el coste electoral para el PSPV será tremendo en las próximas elecciones, ya que junto a la lucha contra la corrupción, ha sido su principal promesa electoral.

Si cumple, se convertirá en alguien a quien el pueblo siempre le estará agradecido y será un gobernante que cumple su palabra. Y esta clase de gobernantes están, lamentablemente, al borde de la extinción.