Un saludo a todas esas familias que viven su vida tranquilamente, con sus esposas y esposos, con sus hijos e hijas, que trabajan diariamente, que salen a pasear al perro, que tienen el apartamento en Torremolinos. Vamos, lo que sería una familia “normal” y de toda la vida…hasta ahora. Digo “hasta ahora” porque los convencionalismos sociales están en pleno proceso de cambio. Pero esto no es nuevo, los nuevos modelos de familia se imponen al ostracismo arcaico de la familia “tradicional”. Fácilmente vemos de la mano a una pareja de chicos con un carrito con bebés, a dos chicas y una de ellas embaraza o un chico soltero con dos gemelos. Pues yo diría que el objetivo ya está cumplido.

El mes de julio se presenta con las celebraciones del Orgullo #LGTBI por toda España y se ha notado más que nunca en este “año del cambio”. La #Manifestación de Madrid y sus eventos fueron una rotunda aglomeración de personas venidas de todas partes para celebrar la #Libertad y la tolerancia. Por algo es la capital de España, la más gayfriendly del mundo y ojo, esto no es moco de pavo. El ayuntamiento madrileño prestó todos los medios necesarios para qué por fin se viese reflejado el compromiso del consistorio con las asociaciones y los ciudadanos que durante años han demandado el esperado apoyo por el gobierno de la capital. La alcaldesa, Manuela Carmena espetó en su día: “Voy a hacer todo lo que esté en mi mano para salvaguardar esta fiesta y que se convierta en un pilar absolutamente imprescindible para Madrid". Por ahora, está en el camino más adecuado para llevar a cabo su propósito.

Pero no solo en Madrid el orgullo se ha incrementado notablemente, otras ciudades importantes como Barcelona o Valencia, también se han sumado a dar visibilidad al colectivo. Joan Ribó, el flamante alcalde de Valencia que cambiaba el coche oficial por la bicicleta, colgó desde el balcón del consistorio valenciano la bandera multicolor e hizo historia. Durante todo este mes, las celebraciones se suceden por las demás localidades. La ciudad de Alicante las celebró en la segunda semana de julio donde también el ayuntamiento se volcó en ayudar al colectivo e incluso cedió la plaza del ayuntamiento como escenario para su fiesta final. Benidorm lo hará en septiembre. El cambio es más que visible.

Pero no es todo oro lo que reluce. Aunque, la visibilidad de los colectivos cada vez es mayor, cierta parte de la sociedad sigue siendo reticente a aceptar lo inevitable. El apoyo político es necesario, pero también es fundamental el apoyo desde la sociedad, en los centros educativos, desde los medios o en las redes sociales. Las campañas antibullying están activas desde varios frentes, los programas de apoyo se expanden y necesitamos cubrir los puntos flacos como el ciberacoso o las agresiones físicas. Todos los partidos políticos deberían de tener algún área obligatoria para cubrir el tema de la diversidad social y de los derechos humanos. Sueños lejanos.

En definitiva, estamos a punto de despedir un mes donde no solo las olas de calor han protagonizado nuestros días. Han sido protagonistas todos los que han luchado, manifestado, apoyado, gritado, publicado, fotografiado y muchos más “-ados” por la visibilidad no solo de los derechos de los colectivos #LGTBI sino por los derechos que todo humano debe y tiene que tener. Nadie dijo que un camino tan colorista y divertido, fuera tan arduo. #Política Madrid