En los últimos días los que vivimos en la Comunidad de Madrid nos hemos levantado con una nueva novedad que nos deja boquiabiertos con todo lo relacionado con la trama Púnica. Ya se sabía que Granados y compañía se lucraban a base de contratos públicos, pero también nos hemos enterado de que se han pagado fiestas de cumpleaños, se ha dado dinero para irse de vacaciones, hay sospechas de que las campañas electorales se han financiado de forma irregular, que tenían un soplón dentro de la guardia civil... Hasta que se ha intermediado para que toree un torero mexicano en corridas locales.

No voy a entrar a valorar  la gravedad de todos estos hechos.

Lo que me deja sorprendido es que todo esto pasase en torno a Esperanza Aguirre, la que por muchos se considera que podría haber sido la Margaret Thatcher de España si hubiese llegado a gobernar la nación. Su versión, y hasta que nadie demuestre lo contrario, es que ella no sabía nada, que confió en las personas incorrectas, que ella no ha robado un solo céntimo de dinero público... Como aún no se ha demostrado lo contrario, solo concibo dos teorías posibles de la llamada lideresa: o era un pelele o era tonta porque no se enteraba de nada.

La primera teoría se desmonta por si sola, nadie a día de hoy se atreve a decir que Aguirre sea manejable o un pelele. Prueba de ello es su aparición en la manifestación en contra del aborto, presidir aún el PP de Madrid aunque no sea ni alcaldesa ni presidenta de la Comunidad,tan solo lider de la oposición del consistorio hasta se atreve a negarse a ser retenida por los agentes de la autoridad llevándose una moto por delante.

Vídeos destacados del día

Por lo cual solo queda pensar que Esperanza en cuanto a dirigir su partido ha sido una persona con poca visión o una gran ineptitud, o que directamente no se enteraba de nada porque como dice el dicho de buena y confiada que era, era tonta. Un segundo de a bordo salpicado por un ático en Marbella y unas grabaciones con un policía, Granados, su hombre de confianza en prisión, su consejera Lucía Figar salpicada y varios alcaldes de municipio designados por ella en prisión o camino de ella. No se puede decir que ella fuese la cabecilla de esta trama, ya que aún nadie ha demostrado que se haya lucrado con ella. Por lo cual, si sus allegados actuaron con conocimiento de Aguirre pero sin beneficiarla ni darle un pedazo del pastel, es de poca inteligencia, no creo que haya mucho líder político que deje campar a la corrupción alrededor de su partido de forma explícita para que todos se lucren menos el que lo permite. La segunda opción es que no se enterase, que confiase en los más corruptos y no se diese cuenta de donde salía el tren de vida que llevaban. Sea como fuere, todo parece indicar que la lideresa no fue muy inteligente, y una persona con poca inteligencia no debe estar en un puesto de tal relevancia como el suyo