A pesar de que fue de los primeros en criticar las actuaciones televisivas de Pablo Iglesias, en los últimos tiempos, Jorge Javier Vázquez, el presentador estrella de Telecinco y, como le gusta definirse "el dueño del cortijo", se ha convertido en un seguidor incondicional de Podemos. Tras apoyar irónicamente, en Supervivientes, a los controvertidos concejales del Ayuntamiento de Madrid por la memoria histórica de los tuits o por ejercer la libertad de expresión asaltando iglesias, ahora le ofrece los servicios de #Telecinco a Manuela Carmena, para lo que haga falta.

Aunque su simpatía por Podemos es totalmente legítima y en ningún caso puede ser motivo de crítica, resulta paradójico que un presentador que gobierna su programa, Sálvame, siguiendo un sistema de castas, ofrezca su apoyo a un partido que aboga por la abolición de estas.

Y es que Sálvame esta estratificado de tal forma que algunos colaboradores son la casta dominante, mientras que otros son los "parias" del programa. Entre estos últimos, colaboradores secundarios e intermitentes sobre los que se pueden cargar todo tipo de críticas más o menos ácidas y dolorosas. Su figura, en muchos casos sirven de burla colectiva, y está permitido hablar de cualquier tema referente tanto a su vida personal como económica.

Entre estos colaboradores cortesanos podemos incluir, por ejemplo, a Chelo García Cortes, a Karmele Marchante, a Raquel Bollo o a Rosa Benito. Sobre estas colaboradoras se puede comentar, sin ningún pudor, sus problemas económicos y con Hacienda, así como cualquier otro tema relativo a su vida privada.

En un segundo escalafón ascendente, estarían aquellos colaboradores con algo más de categoría, pero que si la audiencia lo aconseja también pueden ser objeto de sarcasmo, ensañamiento público y noticia.

Vídeos destacados del día

Estos son algo más queridos por sus compañeros y siempre se llegará al limite que interese. Entre estos, estarían Lydia Lozano, Kiko Matamoros y la propia "princesa del pueblo", Belén Esteban.

En lo alto de la pirámide estarían, como no, Jorge Javier Vázquez, el Rey, y sus intocables. Aquellos colaboradores con licencia para despellejar a quien se ponga por delante pero cuya vida privada no existe para el programa. Entre estos privilegiados encontraremos a Mila Ximénez, María Patiño, Kiko Hernández y la copresentadora, Paz Padilla. Sacar cualquier tema privado referente a esta casta dominante, probablemente, deberá estar prohibido por contrato.

Una pena, ya que la actualidad manda e igual que critican y censuran a propios y extraños por cuestiones noticiables, tampoco estaría mal conocer por boca de este programa tan sarcástico y divertido que el novio de Paz Padilla está imputado por el caso de los cursos de formación de la Junta de Andalucía, que Kiko Hernández ha sido sentenciado a seis meses de cárcel por estafa o que el propio Jorge Javier Vázquez fue investigado por Hacienda por presuntas irregularidades fiscales.

Suponemos, que no se permitirá sacar los trapos sucios de estos intocables por el buen funcionamiento del programa, no vaya a ser que si estos temas salen a la luz, estos defensores a ultranza de la ética y de la buena conducta puedan perder toda su autoridad moral para hablar de los comportamientos erráticos de otros compañeros o personajes del mundo de la farándula. #Televisión