Según una leyenda urbana, avivada por Kiko Rivera, la televisión de Isabel Pantoja no tiene sintonizada #Telecinco. No pueden ni verse, sin embargo, la existencia de una no podríamos entenderse sin la otra. Se podría decir que la enemistad de Telecinco e #Isabel Pantoja es una de esas historias en las que los archienemigos se necesitan para vivir y para subsistir en el mundo de la fama y de las audiencias.

Bastaría con ver Sálvame para creer que Telecinco odia a Isabel Pantoja. A la semana, horas y horas de agria critica de la tonadillera; que si es una choriza, que si tienes privilegios en la cárcel, que si vende a su familia por un puñado de euros, que si el clan Pantoja tienes tintes mafiosos, que si Agustín Pantoja es el capo de esta mafia, etcétera, etcétera. Pero paradójicamente, y en un concurso paralelo como Supervivientes, los mimos a Chabelita, la pequeña de los Pantoja, roza lo grotesco y quedan pocas semanas para que esta sea la flamante ganadora de este concurso.

Un caso que demuestra la simbiosis entre los Pantoja y Telecinco es el de la “sobrinísima” Anabel Pantoja. Una agente doble, “topo” en Cantora e infiltrada en Telecinco. Su opinión lo mismo vale para departir en MYHYV, que en El programa de Ana Rosa, que en Cazamariposas o en Sálvame en sus dos versiones, diario y Deluxe. La entrevista y el polígrafo de Anabel en Sálvame Deluxe han bastado para llenar horas y horas de debate en los programas de Telecinco.

Según Víctor Sandoval, en declaraciones a Cazamariposas, Anabel Pantoja podría embolsarse hasta 12.000 euros al día por participar en cuatro programas de Telecinco. Uno podría pensar que Anabel es una traidora a la familia, pues buena parte de este dinero lo gana por informar sobre temas claves de Cantora.

Pero no, lejos de ser una traidora a los Pantoja, Anabel es una heroína y su actuación parece estar bendecida por “el padrino”, Agustín Pantoja.

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No en vano, parece ser que todo este dinero, ganado con su sudor, pero sobre todo con sus lágrimas, estaría destinado a sufragar la deuda que su tía Pantoja tiene con la justicia.

Si señor, todo un encaje de bolillos. Yo te pongo verde, te insulto y te humillo para llenar horas de contenido y reventar las audiencias, pero, por otro lado, te suministro el dinero que necesitas para mantener tu nivel de vida y tu nivel mediático. Además, para aderezar este bonito “gazpacho” solamente hace falta unas cuantas querella por uno y otro lado para dotar de dramatismo al asunto. Que si Isabel Pantoja pone cincuenta querellas contra Sálvame y sus colaboradores, entonces Mediaset denuncia a Kiko Rivera por incumplimiento de contrato.

Lo mejor de todo es que parece que hasta se enfadan en serio. Los “pollos” que montan en los programas de Telecinco arremetiendo contra los Pantoja y las declaraciones de estos sobre Telecinco son como para pensar que van a llegar a las manos; sin embargo, no lo duden, son como niños y en el fondo están condenados a entenderse y a odiarse hasta que la muerte, el dinero o las audiencias los separe.