Todavía estamos de resaca emocional tras la Gala de ayer de #Supervivientes que ha dejado en gran parte de la audiencia, a lo mejor la que no votó, una sensación de fraude y de que pasase lo que pasase, nunca la mejor superviviente que ha pasado por la isla este año iba a llegar a la final.

Elisa fue la primera expulsada, llevada como parte de su “castigo” a un pequeño islote sin recursos naturales, donde en completa soledad y lejos de perder esa alegría de vivir con la que nos ha alegrado unas galas llenas de gritos y agresividad por parte del resto de concursantes, una mujer siempre sonriente y positiva, pescó, hizo fuego y demostró ser una superviviente nata.

Los seguidores del concurso, que debemos además estar muy atentos a todos los detalles para poder luego informar a nuestros lectores, nos dimos cuenta enseguida de que parecía que a Elisa de Panicis se trataba de ponerla a prueba e incluso desestabilizarla cada semana. Primero le enviaron como regalo envenenado a la niña trenzas: Arantxa ex concursante de Gandía Shore, una concursante pésima que se pasó toda la semana quejándose y sin hacer nada para al final exigir que le diesen un “Colacado con galletas” que así es ella de “fisna” ¿Cuál fue la actitud de Elisa? Tratar de animarla y darle de comer siempre sin perder la sonrisa y sin criticar su actitud.

Fue trasladada al Palafito y como acompañante le tocó el turno a una de las grandes decepciones de esta edición. Noel ex concursante de MYHYV que además de perder la musculatura y la vergüenza, se pasó la semana amargando a la superviviente con su malhumor y sus exigencias.

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Ni una palabra en su contra salió de la boca de una Elisa que le ponía al mal tiempo buena cara e incluso no dudaba en disculpar las salidas de tono de su compañero.

Con Carmen Lomana y Lucía, llegó por fin la paz y la audiencia seguía votando cada semana para que Elisa siguiese en un concurso que tiene fecha cercana de caducidad y del que ella se perfilaba como justa ganadora, al igual que lo fue su compatriota Carmen Russo. Cuanto mejor superviviente era, más sufríamos los que apostábamos por ella. Estábamos seguros de que era muy improbable que se permitiese ganar a otra italiana y de que algo iba a pasar que impediría que llegase a la final.

Y ese “algo” llegó ayer, donde contra todo pronóstico, a pesar de que Lucía no contaba con la simpatía de gran parte de la audiencia y había pedido irse, el tele voto decidió que la expulsada definitiva fuese Elisa de Panicis. Las caras de sus compañeras lo decían todo y en las Redes Sociales la perplejidad ha dejado paso a un respetable cabreo y al sentimiento de que algo huele a podrido en un concurso, en el que se le dan todas las chances a la niña Pantoja y a un individuo que dice que “llevaba un demonio dentro” y que ha protagonizado escenas de violencia verbal extrema que merecían su expulsión inmediata, como se ha hecho en otras ocasiones y por mucho menos. ¿Por la audiencia todo vale? Parece ser que sí. #Televisión #Telecinco