La película sucede en el período de la Guerra de Corea y la historia abraza una sola década. Los británicos finalizaron la Segunda Guerra Mundial con una superioridad ética enorme. En 1945 el Partido Laborista del Reino Unido ganó en las elecciones y empezó a realizar inmediatamente las promesas electorales, la nacionalización y las reformas en cuanto a la seguridad social.

Los Estados Unidos asumió poco a poco la representación de los intereses británicos en todos los terrenos. Churchill ya había apresurado la reconciliación franco-alemana pero sobreestimó la gravedad internacional de su país y en cuanto a los procesos de la integración europea, quedó por detrás en el fondo.

Dentro de la OTAN, los británicos también tenían que aceptar el papel de liderazgo de los Estados Unidos.

La película tiene lugar en la dicha época y obtenemos una presentación fiel sobre ella, sin embargo, lo anterior no aparece ni en una sola palabra. El argumento representa en un modo muy fiel el sentimiento público y las condiciones que prevalecen en el ejército. Los oficiales del la potencia mundial de antes, los veteranos de la Segunda Guerra Mundial fueron incomprensibles contra la negligencia indolente de la juventud que estaba entrando.

Había algunos (por ejemplo, Pat Shortt que juega el papel de Redmond) que trataron de hacerse invisible para el alto mando mientras tanto había también algunos que estaban jugando con el fuego esperando la llegada de sus fatalidades.

Bill Rohan (Callum Turner), extremadamente ingenuo y de puro de corazón, también decidió alistarse en el ejército y no es sorprendente, que su amigo mejor sería el chico rebelde, Percy Hapgood (Caleb Landry Jones).

Vídeos destacados del día

Sobre la base de un rendimiento excepcional en el campo de entrenamiento, los dos amigos pasan a la facción taquimecanógrafa donde la tarea principal de ellos sería la preparación de los soldados novatos.

Junto a la tarea principal, los amigos intentan hacerse diversiones en los días aburridos. Fuera de los muros del cuartel, ellos están interesados sobre todo en las chicas mientras tanto dentro del cuartel su objetivo mayor es robar un reloj que se considera como la reliquia de la unidad. Vale, en la falta de deberes surgen los pecados. Sus superiores (los ingeniosos David Thewlis y Brían F. O’Byrne) se amargan la vida donde pueden hacerlo y todo esto requiere venganza.

Utilizando el humor inglés típico, la película toma posición en esta cuestión caricaturizando simplemente la institución del militarismo. A pesar de la reglas tontas, los chicos quieren vivir, quieren probar el sabor del amor – mejor dicho el sabor de las chicas – y no hay nada ni nadie que pueda parar ellos. No hay tanto castigo que pueda quitar sus ganas. Es una película amable, sentimental y divertida.