No todo llega para mejorar nuestras vidas. Parece que sí pero no, o no siempre del mismo modo porque cada persona es un mundo y las circunstancias de cada uno cada cual las conoce. #Internet ha sido la última gran revolución en nuestras vidas. Los expertos comparan este avance a la invención de la imprenta. Sí, a ese nivel de importancia para la humanidad.

Y puede que sea así, a veces no somos conscientes de la grandeza de cuanto tenemos delante si no nos lo señalan como tal. Efectivamente, Internet ha supuesto un prodigio para todos los usuarios que, unido a las ventajas de los teléfonos móviles y el resto de dispositivos con los que contamos para nuestra ayuda y diversión, han cambiado nuestras vidas.

¿Para mejor? Aparentemente sí. Habiendo disponibilidad de cobertura cualquier teléfono inteligente puede acceder a la red y consultar sus dudas en casi cualquier lugar en que se encuentre. Nadie discutirá que un hecho parecido no tiene muchos precedentes.

Tampoco fue mala idea la invención de Facebook y las #Redes Sociales que vinieron con él. Mantenerte en contacto permanente con la gente que conoces, que conociste y dejaste atrás y que ahora vuelve a tu vida como si nunca hubieran desaparecido de ella es un invento cuyo descubrimiento no es de extrañar que haya hecho millonario a su creador.

Pero todo tiene su cara y su cruz, y la cruz descansa en los hombros de los escolares que sufren acoso y de los que estamos oyendo hablar prácticamente todos los días en los informativos.

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No es para menos. Antes del nacimiento de las redes sociales los chicos que peor lo pasaban en el colegio o en el Instituto veían detenerse el acoso con el fin del horario lectivo. A casa a descansar.

Ahora no es así. De hecho, ir a casa puede ser un mal remedio, ya que las redes sociales no tienen horario, y el WhatsApp tampoco. Fotos, comentarios, chistes de dudoso gusto, todo es motivo de diversión para el que utiliza al blanco de su burla como diana, una diana siempre activa. Una pesadilla.

Según los expertos, más que la concienciación de quien o quienes inician los hechos, que también, o el intento de defensa del agredido, que muchas veces solo aviva la llama, es la ayuda de los compañeros del alumno la más necesaria para reducir el daño, puede que hasta eliminarlo. La sensación de poder, de dominio del fuerte frente al débil, el tímido, el diferente, no alcanzaría el nivel deseado si no encontrara apoyo en quienes se lo dan.

Es fundamental, además, la colaboración de todos. El que lo sufre ha de contarlo, los padres han de estar al tanto y en los centros, profesores y alumnos han de aportar su correspondiente granito de arena. No es el dibujo de un mundo ideal, lograrlo es posible, aunque parezca complicado. #Educación