Decía lo que pensaba, y con ello enfadaba a mucha gente, sobre todo de ideas contrarias a las suyas, pero a veces también a los de sus propias ideas. Decía que nunca había tenido referentes homosexuales por que hasta entonces casi nadie se atrevía a decir que había salido del armario, que tenía que fingir que le gustaban las mujeres, aunque luego ellas dijeran a sus amigas que como amantes eran un desastre.

Pedro Zerolo conmovió al país entero cuando se supo que padecía #Cáncer de páncreas, lo que le obligó a retirarse de la Política. Reapareció meses después en una entrevista que le hizo Iñaki López en La Sexta Noche, aunque lógicamente muy desmejorado y sin pelo, debido a la dura quimioterapia.

Se mostró esperanzado en salir de aquel infierno, ilusionado por volver a la vida, pero ello fue breve.

Su enfermedad la vivió con discreción, y se había presentado nuevamente a concejal en Madrid, donde lo había sido desde 2003, sin privarse de hacer campaña electoral, esperando que se recuperaría y sin perder su sonrisa. Ya no podía llevar su característica melena rizada, aunque sí sus características gafas redondas de pasta. No sabemos si perdonaría a la gente, entre ellos un cura, que dijo que su grave enfermedad fue un castigo divino. Se olvida esa gente que hubo en la Historia del Arte, incluyendo el arte religioso, a dos genios como Miguel Ángel Buonarotti y Leonardo Da Vinci, ambos con claras sospechas de haber sido homosexuales y de haber convivido con hombres, aunque ellos fueron autores de obras maestras artísticas para la Iglesia, como la Capilla Sixtina y La Última Cena, respectivamente.

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Cuando se legalizó el matrimonio gay en España en 2005, que él apoyó más que nadie, e hizo que España fuera el primer país en aprobarlo de verdad, pudo casarse con su pareja, Jesús Santos, mucho más discreto que él en su vida cotidiana, y que ahora se enfrentará a lo que se enfrentan todos los viudos y viudas, sea cual sea su orientación sexual: continuar la vida sin su amor.

Desde hace años, como abogado, defendía los derechos de gays y lesbianas, y fue uno de los promotores del matrimonio gay. Entre 2001 y 2003 tomó parte en las negociaciones entre el Gobierno Aznar y la oposición para la posible aprobación un día del matrimonio gay, aunque antes también colaboró en la Ley de Parejas de Hecho, que ayudó tanto a gente homosexual como a heterosexuales que no deseaban casarse pero sí convivir como tales.

Hace años, el 2007, estuvo a punto de ser candidato a alcalde de Madrid, pero aquel año el aparato del PSM prefirió al ex Ministro Miguel Sebastián, que obtuvo unos resultados lamentables.

No eligieron a Zerolo por que su homosexualidad seguía levantando prejuicios en el partido, todavía con peces gordos de ideas ya desfasadas. No se acordaban del ex alcalde de Paris, también socialista, Bertrand Delanoë, predecesor de Anne Hidalgo, del que todos sus compatriotas conocían su homosexualidad y estuvo 13 años en el cargo, con una gran gestión y popularidad. Cuando sufrió un atentado en 2002 por un perturbado mental, toda la clase política francesa se solidarizó con él. Pedro Zerolo podría haber sido el Delanoë español, como lo habría sido este año Joan Batllori, candidato del PSC en Barcelona, pero consiguió pocos votos, y además, la comunidad musulmana barcelonesa dijo que no le votarían por ser gay. #PSOE #Política Madrid