Hay refranes que por más que pase el tiempo, siguen siendo actualidad aunque se pronuncien un siglo después. En este caso nos vamos a centrar en dos que le vienen al pelo a este personaje que parece ser un perejil humano, y es que le gusta estar y nadar en todas las salsas de la sociedad. El refranero nos recuerda dos cosas totalmente aplicables a J.J. Vázquez, a saber, `cuando veas las barbas de tu vecino afeitar, pon las tuyas a remojar´ y `dónde dije digo, digo Diego´.

Una de las últimas entradas en el blog del señor Vázquez en la revista Lecturas hace referencia a la gran Manuela Carmena, gran protagonista en las últimas elecciones municipales a la ciudad de Madrid. Dice que le alegar la victoria de la candidata de Ahora Madrid porque le iba a acabar con la saga de alcaldes tristes que han gobernado durante estos años en la capital de España, apelando a la gran ilusión que le despierta el resultado de las votaciones.

También comenta que, lo que realmente lo tiene contento es la estrepitosa caída de Esperanza Aguirre, refiriéndose a que su campaña había sido todo un despropósito y declarando que la prepotencia la había hecho perder las elecciones.

Puedo estar de acuerdo con este último párrafo, pero este hombre es un veleta, porque según vaya el aire político, así se mueve él. Hace ya unos meses, el señor Vázquez se refirió al líder de Podemos, Pablo Iglesias, en estos términos, ` prepotente, antipático, borde..´, aparte de decirle que había perdido el tono, que no sabía estar en un plató, e incluso le dijo que no tenía ni idea de cómo realizar el cambio político por el que lucha, sin olvidar los ataques a Monedero y al partido cuando decidió su salida del partido.

Por si no se ha enterado usted, señor Vázquez, Manuela Carmena representa todos los valores que tienen Pablo y la formación que usted tanto ha criticado. Lo que pasa es que su tendencia y simpatía por el PSOE le pierde. Parece que su gurú, el señor Sánchez, ya le hubiera dicho que va a existir un giro de 180 grados que va a traer consigo la posible adhesión con Ahora Madrid para poder gobernar en el ayuntamiento de la capital patria. Luego critica a la iglesia y a las personas que no se mantienen firmes en sus convicciones, se ve que su cobardía y su adoración por el vil metal es superior a su decencia.