Aun siendo hijo de quien es, y obtener grandes éxitos fuera de nuestras fronteras, Enrique Iglesias, sigue sin encontrar su sitio en la música que escuchamos los españoles de a pie.


Ya cuarentón, todavía tendemos a nombrarle como chaval, y sus triunfos se ven claros en sus ingresos y adquisiciones. Conocido en Singapur, Estados Unidos, Australia, La India, Holanda, Azerbaiyán o Sudáfrica, en España casi no conocemos nada de él. Como máximo, lo mismo que este resto de países. Por alguna canción y lo que vemos en las revistas.


En nuestro país no celebramos sus éxitos ni los consideramos como nuestros. Para nada seguimos su trayectoria como puede ser el caso de Pau Gasol, que aunque residiendo en otro país, sabemos y nos informamos de sus logros y momentos bajos. La verdad es que lo que más nos choca de él. son algunos comentarios que ha realizado produciendo más risa que pena.


Lo cierto es, que como ha declarado estos días coincidiendo con un desagradable suceso que tuvo durante una actuación, en la que dañó sus dedos con un dron (aparato muy utilizado en el mundo del cine para grabar), aunque pertenece a una familia muy acomodada y conocida, ya en sus inicios, decidió separarse de su padre para intentar triunfar en la Música por si mismo.


Siempre claro, con el colchón de tener medios para invertir en algo tan difícil y costoso, como es hacer un disco o abrirte camino en este mundillo. Opción que otros muchos, no poseen y ven truncados sus sueños.


De momento, Enrique Iglesias lo que si asegura, que su residencia no estará en un principio en España. Si no residiera en Miami, viviría en México o Australia, países donde disfruta de gran fama y reconocimiento.


Quizá, sea este el motivo de nuestra falta de atención sobre el cantante. Auque muchos otros han fijado su hogar fuera de nuestras fronteras, como Alejandro Sanz, y aquí se les adora. En sus últimas declaraciones, el pequeño de los Iglesias-Presley, coemntó su buena relación con su pareja y su indiferencia ante las críticas o hacia aquellos que intentan hacerle daño.


Asi es Enrique Iglesias. Un hombre que triunfa fuera, pero en España, no se le reconoce el éxito.
No es el único ni lo será, pues muchos han sido los que han pasado por esto mismo en sus carreras.