Estrenamos nueva estación en el calendario y damos la bienvenida al tan anhelado verano, una estación que muchas personas esperan con impaciencia ante el deseo de descanso y relax.

Durante el verano, se potencia la agenda social de muchas personas, las largas horas de luz también elevan el estado de ánimo, existe más tiempo libre para disfrutar del ocio, un ocio que no se reduce únicamente al fin de semana sino que el lunes también parece tener un color más amable en el mes de julio. ¿Aumenta el deseo de ser feliz durante el verano?

La felicidad es un deseo universal en el corazón humano, más allá de las circunstancias personales, cualquier persona aspira a sentirse realizada en su vida. Desde este punto de vista, el verano también puede sacar a la luz carencias internas. Por ejemplo, en esta época del año es cuando muchas parejas se dan cuenta de que su relación no atraviesa por una buena etapa.

El verano por sí mismo no aumenta el deseo de ser feliz, sin embargo, sí crea unas connotaciones que son muy propicias para reflexionar sobre el arte de la felicidad: al tener un mayor nivel de descanso, se reduce el nivel de estrés y la persona se siente más tranquila y relajada para tomar decisiones de cambio. Por otra parte, las vacaciones de Trabajo también aportan una mayor distancia que es muy saludable para ganar en objetividad al reflexionar sobre asuntos profesionales.

Por otra parte, el verano significa el final de un ciclo, es decir, el descanso se convierte en un premio tras un año de duro trabajo. Y este final de un ciclo permite a la persona cerrar un capítulo haciendo balance del mismo para poder configurar ciertos cambios a partir del regreso de las vacaciones. Gracias a este nivel de relajación en vacaciones también aumenta el sentido del humor que conecta de forma directa con el deseo de ser feliz.

Para cada persona, la llegada del verano plantea unas connotaciones concretas puesto que en esta época del año también es posible sufrir el dolor por las expectativas rotas al idealizar este tiempo de descanso que tiene principio y final.