Otra vez, delante de mis ojos y para empezar el día, el pantallazo de Facebook me muestra una imagen sangrienta. Unos ojos aterrorizados, doloridos y, sobre todo, inocentes. Me gustaría no mirar. No me hace falta ver tanta crueldad para ser, afortunadamente consciente, de este horror, al que llaman “fiesta nacional”.

Sería negro zaíno, si la sangre que le cubre permitiera admirar su pelaje. Descarnado por fuera, hecho jirones por dentro, mientras cientos de personajes medievales, con sombrero y puro, mantilla y peineta, toman refrescos y gritan pidiendo el rabo de un animal, al que han robado su nobleza, su libertad y su derecho a la vida. Con tanto dolor, se apagan hasta las carísimas luces del traje del “carnicero” de turno que no tendrá remordimiento alguno de vivir en opulencia a costa de la sangre del imponente animal.

Vuelve la esperanza para los sanos de mente, para estos inocentes seres cuyo único pecado ha sido ver la luz para enriquecer, y mucho, a bolsillos rancios y casposos que se empeñan en considerar el maltrato animal, como parte de la cultura de este país y al que siguen considerando arte, cuya definición, según la RAE, sería: Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”. ¿Algo que ver con la tortura?

Son muchas, muchísimas las razones por las que Manuela Carmena debería ocupar la Alcaldía de Madrid. Los colectivos sociales que hemos decidido defender el bienestar animal, estaríamos de enhorabuena. Nos haría aún más fuertes y nuestros “peludos compañeros de vida” dejarían de ser meras monedas de oro.

Somos multitud las voces que gritamos la injusticia, la miseria y el dolor infringidos a cualquier ser vivo. Ese ha de ser el principal objetivo de los que hemos decidido luchar en este grupo social. El concepto de animalista que pasa de todo lo demás, debe ser desterrado de nuestras mentes. Hay que pelear por muchos cambios sociales. Que cada cual, elija el, o los movimientos con los que más se identifique.

Vamos a seguir en pie hasta abolir las corridas de toros, los festejos crueles con Animales destinados a los más sádicos, regular las normativas del horror en granjas y mataderos, conseguir que sean duramente castigados aquellos que abandonan y torturan al que un día, fue fiel compañero de caza.

A punto de terminar este artículo, el Partido Animalista, PACMA, denuncia, a través de Huelva24.com y mediante unas duras imágenes, lo poco que importan en la “fiesta” del Rocío, los caballos heridos y muertos en el camino, por sobreesfuerzo, calor y sed.

Escribir nos pone en nuestro centro, nos ayuda a canalizar las emociones más puras, pero también, las más oscuras. Prefiero esta vía para gritar a los ciegos y los sordos y a los que aún no conocen el valor de la sangre.