Hoy hace cuatro años del comienzo del mayor acto de protesta social en España desde la transición. Hace cuatro años miles de personas salieron a las calles de toda España convocados por plataformas como Democracia Real Ya para reclamar una mayor democracia y protestar por las altas tasas de paro, precariedad laboral y las políticas de ajuste realizadas por el gobierno del PSOE presidido por Zapatero con gritos.

El 15-M puso de manifiesto el hartazgo de millones de personas por la corrupción, los recortes, el paro y, en definitiva, por un sistema en el que había mucha gente que se había quedado fuera de él. También demostró que las generaciones jóvenes están preocupadas por la política y quieren participar de ella.

Hoy, cuatro años después, todos esos indicadores previamente mencionados por los que se protestaba están aún peor, por lo tanto, hay que decir que el 15-M sigue siendo tan necesario como hace cuatro años.

El 15-M fue el comienzo de todo, el primer momento en el que pensar que era posible un cambio en este país, una regeneración democrática que cuatro años después vemos que es posible. Puede ser que ya no haya miles de personas acampadas en la Puerta del Sol, pero el movimiento 15-M sigue vivo en las mareas, en las plataformas ciudadanas e, incluso, de alguna forma, está presentes en twitter y en otras redes sociales, importantísimas como método de difusión.

Lo que las élites tanto políticas como económicas les dijeron a todas las personas indignadas fue que si querían cambiar el país debían presentarse a las Elecciones, tres años después surgió Podemos para recoger parte de ese enfado hecho presente en 2011, además de las plataformas municipales de Ganemos.

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Sin embargo, es injusto recopilar todo ese movimiento en un solo partido. Hay que destacar la labor de partidos como IU, UPyD y Compromís para denunciar los casos de corrupción y el papel que pretende hacer Ciudadanos para regenerar la política.

De todas maneras, a pesar que han surgido partidos políticos que quieren representar este papel de indignación, el movimiento sigue siendo importantísimo primero como método de control de estos y segundo porque parece claro que a partir de las elecciones del próximo 24 de mayo y de las generales los ciudadanos de a pie vamos a tener un mayor peso para decidir la política, en resumen, vamos a tener una democracia más real que la actual. ¡Sí se puede!