Juan Carlos Monedero parece que no encajó bien el golpe de efecto que tuvo el gobierno con Montoro a la cabeza contra su persona y sus finanzas personales.

Las acusaciones de haber cobrado y apoyado a Venezuela antes de la puesta en marcha de su partido en la escena política no parecieron asustar al ilusionado porcentaje de la población que vio en "Podemos" una canalización por medio de las urnas de este país que se despierta todos los días con algún caso de corrupción del bipartidismo o de los partidos de la "casta", palabra que ellos mismos popularizaron.

Los medios, en especial los canales "Cuatro" y "La Sexta" dieron espacio a la indignación y ahí teníamos casi a diario a Pablo Iglesias y Monedero, hasta tal punto que los veíamos más a ellos que a Rajoy o Pedro Sánchez, pero si uno es malpensado podría creer que detrás de la libertad del poder mediático tenemos un control de las altas esferas que examinó por donde se podía hacer daño a la nueva formación.

Al Sr. Monedero nunca se le imputó un delito fiscal . Nunca tuvo intención de defraudar y eso lo reconoce Hacienda aunque el tema hizo mucho daño a la imagen del profesor de Ciencias Políticas. La sensación es que de algún modo quedó claro que los que están en la cima, lleven años o meses, todos tienen en su currículum algo que esconder o por lo menos algo que tampoco es para pregonarlo a los cuatro vientos. Iñigo Errejón también tuvo su ración con sus trabajos para la Universidad de Málaga o la ex pareja de Pablo Iglesias, Tania Sánchez con su hermano involucrado en asuntos dudosos en el consistorio de Rivas-Vaciamadrid.

Estos últimos días asistimos a las declaraciones de Monedero que dejan entrever quizás un paso hacia atrás en la formación morada. Se ultima el programa de la formación y saben que una vez termine la batalla por las urnas municipales y autonómicas, quedará la lucha por lo que de verdad importa, las elecciones generales.

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Este país lleva décadas sin ver a nivel estatal partidos que hagan sombra a PP y PSOE, lejos quedan los tiempos en que Adolfo Suarez con el CDS (Ciudadanos parece ocupar su lugar) o Julio Anguita con IU (Podemos podría ser su sucesor) parecían pugnar con fuerza por llegar a la Moncloa o al menos ser una alternativa de peso. 

Ahora parece que vuelve la oportunidad, las encuestas siguen significando un descenso en intención de voto de Podemos, fruto quizás, del desencanto de algunos posibles votantes al ver que la formación parece encaminarse a ser una especie de nueva IU y que la formación de Albert Rivera ha entrado con fuerza tanto en los medios como en las intenciones de voto del electorado.

¿Quiere Monedero dejar de la primera fila política para afrontar más un trabajo en la sombra que gane en eficacia para la formación o prefiere pasar a un segundo plano por conveniencias personales? jugoso debate, al final Juan Carlos tomará sus propias decisiones como las tomó Echenique...