Semana Santa ha sido una semana de pasión y sufrimiento para Mediaset. Tras un mes de marzo en el que Telecinco arrasó en audiencias con GH VIP o programas derivados de él, como El Debate o Sálvame, el final del mes ha sido muy movido para este grupo informativo y de Televisión.

Dos hechos marcan los movimientos de ira hacia el Grupo, por una parte, el despido de Jesús Cintora de la parrilla informativa de Cuatro y, por otra, el supuesto o perpetrado tongo en GH VIP, donde algunos telespectadores no acaban de creerse los porcentajes que, primero libraron a Belén Esteban de la expulsión y, luego, la proclamaron ganadora del "reality".

Durante la Semana Santa "hashtags" como #BoicotAMediaset , #BoicotAnunciantesMediaset, y #BoicotMediaset desde sus variantes del 1 al 6 inundaron la red social Twitter y, alguno de ellos, ha ocupado las primeras posiciones de los más retwitteados.

Lejos de asumir sus culpas por un modo de hacer televisión algo particular, Mediaset cree que esta campaña de desprestigio hacía varias de sus cadenas podría estar orquestada por intereses particulares. Ante esta sospecha de conspiración la cadena se ha puesto a investigar el origen de los twitts por sí podrían encubrir algún hecho delictivo.

Según anuncia VerTele, en un periodo de 20 horas hubo solamente tres cuentas que originaron la no despreciable cantidad de 500 twitts negativos contra Telecinco. Sin embargo, también se debería plantear Mediaset que para que crezca una planta no sólo hay que poner la semilla, sino que también necesita de agua, sol y otras condiciones favorables.

Vídeos destacados del día

Esto es, para incendiar una red social como Twitter, no sólo hay que enviar un número alto de mensajes, sino que además los niveles de indignación de los twitteros tienen que ser elevada para que la información corra como la pólvora. Dicho esto, Mediaset está en todo su derecho de investigar el origen del boicot, pero también deberían hace análisis de conciencia y asumir que no pueden maltratar y engañar a la audiencia, ya que aunque esta sea alta no siempre va a ser fiel.

En algún momento Mediaset debería reconocer que se equivocó con la destitución de Jesús Cintora y dar marcha atrás en el apoyo inmoral a miembros de su cadena. Por ejemplo, no se puede organizar un "concurso" en el que se invita a los telespectadores a participar y a gastarse su dinero y, a la vez, cambiar las reglas del juego de este concurso para que resulte ganadora una empleada de la empresa.

Y no es sólo el bueno de Twitter quien piensa así, le podrían preguntar también a su competidor Facebook, en el que la indignación por el triunfo de la Esteban y la actuación de la cadena sigue en el aire.

Aunque todos aquellos que piensan que programas como Sálvame diario o el Deluxe son excelentes o que el triunfo de Belén Esteban es más que merecido se merecen todo el respeto del mundo, también, los que piensan todo lo contrario tienen derecho a opinar.

Aunque no creemos que un boicot público sea un buen ejercicio democrático, en lo personal, y bajo su conciencia, cada uno siempre puede darle al botón de la cadena que desee y, en lugar de perseguir fantasmas, Mediaset podría bajarse del cajón de la prepotencia y mimar a su querida audiencia, al fin al cabo, es el único bien real que posee una cadena de televisión.