Las declaraciones del Papa Francisco I el pasado domingo reabrieron el debate histórico-político sobre como determinar si la matanza de miles de personas es un genocidio o una cuestión militar.

La RAE define el término genocidio como “exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad”. Sin embargo para las autoridades turcas lo ocurrido durante 1915 y 1923 no fue el resultado de un plan sistemático de exterminio impuesto por el Estado otomano, sino que se trató de enfrentamientos étnicos y las consecuencias provocadas por una guerra: hambre; enfermedad, emigración.

Se estima que más de un millón y medio de personas murieron durante el citado período en el que gobernaron Los Jóvenes Turcos. Datos estadísticos afirman que en el Imperio otomano habitaban cerca de dos millones de armenios y que quienes no fueron asesinados debieron exiliarse o convertirse al Islam.

La comisión estatal para la organización de los eventos conmemorativos del centenario del genocidio armenio reconoce 8 etapas en las que se ideó, gestó e implemento esta operación contra los armenios en Turquía.