El triunfo de Belén Esteban en GH VIP sigue dando mucho de que hablar y está empezando a tener consecuencias mediáticas. Aunque la cadena no se cansa de repetir que la victoria fue holgada y que Belén ganó con un 67.9% de los votos, las sospechas de tongo en el programa y en la final siguen flotando en el aire. No tanto por los porcentajes, sino más bien, por la forma de proceder de Telecinco.

Y es que, aunque un notario pueda certificar estos porcentajes, también es cierto que Telecinco cambió, en todo momento, las reglas del juego para beneficiar a una de sus colaboradoras. Sorprendentemente, durante la final, y al contario que en cualquier otra edición de Gran Hermano, los teléfonos siguieron activos mientras las finalistas saldaban las cuentas de su paso por el programa.

Quizás esto no hubiera tenido relevancia si, como en cualquier debate político, los tiempos de actuación de los debatientes hubieran sido moderados de una forma equitativa, sin embargo, la monopolización del tiempo por Belén Esteban fue visto como una forma de beneficiar a la candidata oficial de la casa.

Todo esto, unido al despido de Jesús Cintora por Mediaset, ha generado una marea de indignación contra este grupo de comunicación que está teniendo consecuencias en las redes sociales. Por ejemplo, los "hastags" #BoicotMediaset, en sus modalidades del 1 al 5, han estado liderando las listas de Twitter más activos durante amplios periodos de esta Semana Santa e, incluso, los "twitteros" han denunciado intentos de sabotear el "hastag" por parte de este grupo de comunicación.

Dejando aparte las redes sociales, el análisis frio de los números indican un desplome en la audiencia de Telecinco durante este pasado domingo de Resurrección y "El Debate Final" de GH VIP bajó hasta el noveno puesto en las listas de audiencia.

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Según informa Fórmulatv, con tan solo 1,7 millones de espectadores y un 13,8% de "share" el programa fue superado por cinco programas de Antena3 y dos de TVE.

Este "vía crucis" de Telecinco y de "El Debate Final" no puede ser justificado por su coincidencia con la operación retorno de Semana Santa ya que, aunque indudablemente bajó el número de espectadores totales, los porcentajes de audiencias no mienten y son esclarecedores.

Aunque no se pueda descartar que la aparición de grupos "antibelenistas" y "cintoristas" tenga mucho que ver con este abrupto descenso en las audiencias de "El Debate Final", también hay que reconocer que Telecinco ha puesto mucho de su parte, ya que ayer asistimos a un debate infumable, incapaz de retener a nadie delante del televisor. El debate estuvo falto de espontaneidad y se convirtió en un programa insulso y repetitivo hasta límites inimaginables.

Los mismos videos y discusiones que ya habíamos visto repetidos hasta la saciedad y, la ganadora del programa, Belén Esteban, con actitud chulesca y con un guion establecido de no agresión para evitar cualquier tipo de enfrentamiento que pudiera dañar aun más su maltrecha imagen.

Y, para más inri, o Aguasantas se enferma de la garganta todos los fines de semana o el programa fue grabado a la vez que el Debate del pasado domingo. Todo un despropósito para terminar esta edición de GH VIP y que podría haberse evitado para, valga la redundancia, evitar la debacle final de uno de los "realitys" más seguidos de la Televisión.