La extrema derecha crece en Europa pero se ve muy fragmentada en nuestro país como para formar un bloque solido. España tiene varios partidos ultraderecha que están muy fragmentados y no forman una unión en común. El último en llegar al panorama ha sido Amanecer Dorado filial del partido con el mismo nombre en Grecia. Entre las grandes agrupaciones ultraderechistas en nuestro país destacan "La España en marcha", FE de las JONS, Impulso Social, Movimiento Social Republicano y Democracia Nacional, los cuales solo alcanzaron entre todos 78.000 votos en las pasadas elecciones Europeas.

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El plan de desarrollo de estos partidos en nuestro país se basa en el rechazo a la inmigración como base.



Sus tácticas en los últimos tiempos han sido muy populistas, como ejemplo más claro está España 2000 este partido repartió alimentos en el Barrio de la Magdalena de Massamagrel situado en la Comunidad Valenciana, para el reparto de alimentos solo había una condición y era ser español y no un inmigrante.

Con discursos que alimentan el odio racial y este tipo de actos están intentando aprovecharse del descontento de la gente para ganar afiliados. No deja de ser una lucha de pequeños grupos, si la ultraderecha en España de organizara tomando como ejemplo el Frente Nacional (Francia) liderado por Marine Le Pen que ha logrado reunir a toda la ultraderecha francesa y a mucho ciudadano descontento con una política anti inmigrantes.



Con programas tan simples como eficaces la ultraderecha se ha extendido por Europa, la amenaza actual del Yihadismo ha impulso el odio hacia el Islam y los partidos neonazis lo han sabido aprovechar muy bien. Países como Inglaterra, Italia, Holanda, Grecia, Hungría y Dinamarca cuentan con la ultraderecha como tercera e incluso primera fuerza política del país. En España no hay un partido que destaque sobre otro teniendo incluso rivalidades entre los propios partidos de ultraderecha.

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El problema reside en que son partidos sin programas políticos, basan su fuerza en el odio hacia la inmigración o la homofobia pero detrás de todo eso no hay nada más, otro de los handicaps es su violencia, en España muchos de los líderes de la ultraderecha han pasado muchas veces por la cárcel o sus componentes se ven envueltos en peleas y altercados, dejando a dichos partidos como simples agrupaciones volcadas al odio.



Como conclusión si bien es cierto que la ultraderecha esta creciendo en nuestro país no supone una amenaza a futuro inmediato, la falta de programas serios y de líderes carismáticos y representativos sumen a estos partidos en el olvido. Mientras la ultraderecha europea ha cogido forma y solidez en España se tambalea y seguramente esto no sea un motivo para sentirse mal.