Nos dice David de Ugarte (lasindias.com/) en la presentación de "Como una enredadera y no como un árbol" (Libro colectivo en defensa de la libertad en la red): "En la medida que la evolución del sistema económico se mantenga por los mismos derroteros, movimientos como el software libre, el copyleft o el P2P, socavarán cada vez más profunda e irremediablemente el orden corporativo, jurídico y económico internacional, enfrentándose al poder de los estados y los monopolios y elevando nuevos valores sociales en conflicto con el poder establecido."

Y dicho libro termina diciendo: "Somos hijos de un mundo red, de #Internet y la caída del muro de Berlín, de la ironía frente a lo político y el rechazo a la obsesividad productiva del tiempo ordenado a látigo y reloj. Valoramos en todo terreno, más el flujo que el stock, la relación que el contrato, lo que provee el contacto más que lo que asegura la propiedad formal. Desraizados, tenemos patitas en todos los mundos, pero raíces en ninguno.

Tal como somos: como una enredadera y no como un árbol."

Es una historia de la Red de Redes y un canto a la libertad personal a través de la libertad de la red. Pero hoy en día las multinacionales quieren comérsela y ponerla a su servicio, lo mismo le pasa a muchos gobiernos y servicios de inteligencia. Todos quiere saber qué pasa en la Red, cómo pensamos, cómo nos movemos, a quién hablamos. No es la primera vez, pero si el ataque, por ahora, más fuerte.

Sabemos que cierta red social vende todos los datos que tienen en su interior, que cada foto que hemos puesto la tienen ellos para su servicio de ventas. Sabemos que no tienen reparos en pasar, a quien pague, nuestros datos (que se suponen que son privados), Sabemos que cierto buscador hace exactamente lo mismo. Para terminar este corto listado de "vendedores", mi sistema operativo también vende los datos que hay en todos los ordenadores que usen dicho sistema operativo, y estén conectados a la red.

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La red tienen muchos pretendientes a ser sus señores tiránicos, y cada uno de ellos hace todo lo posible por terminar con nuestra privacidad, no quieren que tengamos una vida discreta, a salvo de sus feroces espías.

La solución pasa, pasó y parece que pasará, por usar un sistema operativo que no se dedique a vender nuestro datos. Con esa característica solo conozco a los de la familia GNU, con tres núcleos distintos, siendo el más conocido Linux. También pasa por usar navegadores de similares características y redes sociales y servidores de correo de similares características. Por resumir bastante.

Tenemos que recuperar nuestra libertad y privacidad antes de que sea tarde. Y la lucha es individual y colectiva. Individual porque no podemos dejar en manos de las transnacionales el uso de nuestros elementos que se encuentra en la red, pc, portátil, móvil... y colectiva porque no debemos usar los "servicios" en la red, que se dedican a vender nuestros datos al mejor postor.

Ahora voy a acercarme a un sistema de defensa que podemos instalar en cualquier ordenador, sin importar qué S.O.

Lleva. El proyecto que nos ayuda a defender nuestra privacidad y libertad se llama Tor.