El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sorprendía ayer a todos al intervenir en el desayuno informativo que organizaba la agencia Europa Press, para contestar a las preguntas de los periodistas asistentes. Al margen de varias perlas que nos dejó, creo que el titular es que "respondió" a las preguntas que le formularon.

Y digo que "respondió" entre comillas, porque tampoco desveló nada nuevo ni sorprendió con sus declaraciones. Como buen político español argumentó lo que le pareció, dejando, eso sí, muy claro que nos estamos recuperando de la crisis a pasos agigantados, gracias a él y a su partido.

Después de acostumbrarnos a verle a través de televisores de plasma o a soltar su discurso y marcharse sin que nadie pueda decir esta boca es mía, esto supone un pequeño paso para Mariano, pero un gran salto para la humanidad. Algún mal pensado podría incluso llegar a creer que todo esto es una táctica electoral ante los comicios que se avecinan.

Evidentemente, el presidente ha decidido hacer un giro en su estrategia de cara a las próximas Elecciones. Así lo demostraba ya el pasado 23 de abril, al subir a sus redes sociales un videoblog valorando la Encuesta de Población Activa que acababa de publicarse. Y poco antes con otro video en el que salía a la calle a dar las gracias a los ciudadanos, como si eso fuese lo habitual en su día a día. Pretende, supongo, mostrarse así más cercano y desenfadado, aunque para muchos, el efecto causado fue tan sólo hilaridad y estupefacción.

Otra cosa que nos dejó asombrados fue la convicción con la que soltó la frase de "confíen en mi, les irá bien". No había más que escuchar las risas que sonaron en toda la sala y que, evidenteme por la cara que puso, a él no le hicieron ni pizca de gracia. Pero es que a estas alturas ya debería saber que la confianza no se gana proponiéndolo, hay que hacer algo para merecérsela.

Qué triste que un señor cuya función es representar al pueblo y velar por sus derechos, sorprenda por el mero hecho de hablar y responder, cuando esa debería ser una de las funciones principales de su trabajo.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Historias

Qué lamentable que, cuando por fin se decice a hacerlo, lo que obtenga sean risas y sospechas sobre el qué estará tramando. Y, sobre todo, qué pena que esta sea la representación política que tenemos frente al mundo.