Muchos y variados, están siendo los hechos que se encuentran envolviendo el accidente del Airbus A320. Entre ellos la posible acción por parte del copiloto Andreas Lubitz, acusado de momento de haber sido el responsable de dicho suceso.

La única caja negra del avión de momento rescatada, parece evidenciar este accidente, como provocado por el copiloto, debido a una depresión. Cada día las cosas van cambiando. Hoy miércoles, la compañia Germanwings, ha confirmado, que tenían conocimiento, de que Lubitz, había sufrido una depresión fuerte en 2009. En su defensa, justifican, que los exámenes posteriores, le dieron como apto.

¿Dónde están los límites? Este miércoles, se estuvo difundiendo que se había encontrado el teléfono móvil de uno de los pasajeros, donde queda patente, que los pasajeros eran conscientes de lo que estaba e iba a pasar. La noticia del video con sonido en el momento previo al accidente, ya circula por numerosos medios informativos. A escasas horas de hacer pública esta noticia, la policía, ha asegurado que este video era falso.

Aunque así haya sido al final, mi pregunta es, ¿dónde están los límites? A mi manera de ver, y pensando en las familias, considero que difundir esto, en vez de ayudar, puede crear más malestar entre las personas que han perdido a sus seres queridos.    

Saber, que se pedía auxilio en diferentes idiomas, crea la congoja, de saber, que murieron sufriendo, al saber cual iba a ser su final. También en la grabación, se registra el primer impacto del avión al chocar con el ala en uno de los montes, como el piloto golpeaba con algo pesado y con dureza una puerta y las diferentes victimas gritando en sus propios idiomas, para al final, llegar el momento del silencio absoluto, que está claro, que sería coincidiendo con el impacto final y posterior muerte de todos en esas montañas francesas.    

¿Hasta que punto es inhumano difundir esto?¿Donde debemos poner los limites ante estos hechos? Aunque haya resultado todo una mentira, a los medios de comunicación, les faltó tiempo para emitirlo en todas las televisiones, sin pensar en el daño que podían crear en las familias. Más cuando la noticia, no estaba legalmente confirmada por la policía.    

¿Vale más dar una noticia sin contrastar, haciendo daño u omitirla?