La Audiencia Provincial de Alicante, ha dictado sentencia para la causa de un menor que denunció a su padre por un bofetón en junio de 2014. Los hechos se remontan a cuando un niño de 13 años e hijo del ahora condenado regresó a casa horas más tarde de las marcadas por sus progenitores.



El niño que debía estar de regreso en su casa a las once o máximo a las doce, volvió más tarde de la una y media de la noche, ignorando las indicaciones de sus padres. Al parecer, había estado en casa alrededor de las 21 horas, para pedir dinero a sus padres y abuelo para ir a cenar con sus amigos. Ante la tardanza de su llegada a casa en días anteriores, la familia marcó la hora de llegada, la cual fue ignorada.

Al regresar al domicilio, el padre le dio una bofetada, y el niño se fue a casa de su abuela a la que comentó lo sucedido, al final interpuso la denuncia de la que este jueves, se ha sabido la resolución. Este padre, ha sido condenado a tres meses de cárcel y seís de alejamiento de su hijo a menos de 200 metros. Asi lo ha marcado y confirmado la Audiencia de Alicante.



¿Dónde esta el limite? ¿Hemos de dejar a nuestros hijos hacer lo que deseen sin disciplina y respeto a los progenitores? ¿Quién debe marcar esos límites?¿Cómo?

La pregunta es, si un Tribunal judicial, puede tener en consideración estas denuncias o no. Para ello están. Para saber si ha habido antecedentes de malos tratos o tan solo es marcar un límite a los Niños que como tales, deben tener. No se puede permitir que a esa edad deambulen a esas horas, y como padres se deben tomar medidas.



Como en todos los casos en los que un cachete se nos ha escapado a todos y nos los han dado, el niño habrá sido avisado miles de veces. También se deja constancia, de que este, el niño, ha pasado soberanamente de la autoridad y respeto que debe tener a sus progenitores. ¿Qué hacemos en esos casos que ya ni por activa ni pasiva se consigue que nos respeten y obedezcan? Recordemos que son trece años. Esta bajo la tutela familiar y como todo menor, debe acatar las condiciones impuestas en su casa.



¿Si no, a coger el macuto y buscarse la vida...Pero eso no les interesa. Es mejor explotar en casa teniendo la certeza, que la ley les apoya hasta un extremo ridículo? ¿Donde está el modelo de enseñanza ideal? ¿Quién lo marca? ¿Siempre hemos de creer lo que afirman cuando sus hechos dicen lo contrario? Y para prueba un botón en este caso.