Mediaset y Telecinco no dejan de sorprendernos. En "El Debate" de esta noche Jordi González anunciaba a bombo y platillo que los cuatro supervivientes de GH VIP, Aguasantas, Coman, Fede y Belén Esteban, todavía no estaban en la final y que el próximo miércoles habrá una semifinal para expulsar a uno de estos concursantes.

Obviamente, si las votaciones que se están efectuando en la actualidad para decidir el ganador del concurso se hubiesen hecho para expulsar a uno de los cuatro concursantes, esta semifinal estaría llena de emoción ya que los "anti-belenistas" lo verían como la única y última oportunidad para expulsar a Belén Esteban.

Si se votara a quien expulsar, entonces los "belenistas" tendrían una ardua elección y el peligro de dividir el voto.

Ya comentábamos que el formato de la Gran Final diseñado por Telecinco, sin duda, beneficiaba a Belén Esteban ya que al votar en positivo, es decir, por ganador la dilución de los votos correspondía al voto "anti-belenista".

Todo así, la inclusión de una semifinal no cambia el resultado en absoluto. Lo normal es que el miércoles abandone la casa Fede, ya que, además de ser el que más se lo merece, también es el que le podría quitar algún, aunque pocos, votos a Belén Esteban. Una vez expulsado Fede, la final sigue siendo un camino de rosas para la Esteban, ya que las distintas afinidades por Coman y por Aguasantas harán que no haya una coincidencia del voto en uno de ellos exclusivamente.

Entonces, ¿Por qué Telecinco se saca de la chistera una semifinal en GH VIP? La respuesta es muy sencilla. Puesto que el triunfo de Belén Esteban ya no peligra, esta semifinal constituye el penúltimo intento de sacarle la pasta a los espectadores y, a la vez, de seguir rompiendo los niveles de audiencia. No parecen tener bastante con los más de 4 millones de espectadores de la Gala de la última semana y, esta semana, entre final y semifinal bien se podrían plantar en los 7 millones.

En todo caso, la ambición por acaparar las audiencias es algo respetable y no seré yo quien critique a una empresa privada por intentar aumentar su rendimiento; sin embargo, intentar sacarle el dinero a la audiencia en un concurso que está dirigido (o presuntamente amañado) para que gane uno de sus empleados, eso es otra cosa.

La verdad, que si se hubieran planteado esta semifinal asumiendo el riesgo de que su "protegida" hubiera podido ser expulsada seriamos los primeros en aplaudir a la cadena y, además, nos hubiéramos quitado el sombrero o la chistera por su buen hacer y por dar la oportunidad a todos los espectadores de conseguir sus deseos a la vez que ellos hacían caja mediática y monetaria.

Sin embargo, Mediaset y Telecinco, tanto monta, monta tanto, han ido a lo seguro, que es hacer caja y a la vez coronar a su princesa como ganadora de esta edición de GH VIP. Y esta aptitud no nos parece ni ética ni moral. Sin embargo, supongo que seguiremos viendo este show aunque algunas veces nos de dolor de estómago.