Barack Obama ha declarado que "Venezuela es una amenaza extraordinaria para la seguridad de los #Estados Unidos de Norteamérica". De un tiempo a esta parte, si se quiere desde el año 2001 cuando las torres gemelas del World Trade Center , en Manhatan, se vinieron abajo producto del mayor ataque terrorista en la historia del gran país del norte, los presidentes, primero W. Busch, ahora Barack Obama utilizan la seguridad para ejercer presiones, mantener posiciones geopoliticas, y hasta invadir países.

Con mucha impunidad, bajo la excusa de proteger la seguridad de los Estados Unidos, los marines invadieron Irak, intervinieron en conflictos bélicos en Afganistán, y realizaron operaciones militares en otros países lejanos a su continente (Somalia, Libia, Siria) con resultados catastróficos.

Ahora, después de largos años de Chavismo donde los Estados Unidos, pese a que siguieron y siguen comprando petróleo venezolano, estuvieron bastante apartados de los negocios en Sudamérica, y de influir en la política de Venezuela, le ha llegado al gobierno de Nicolás Maduro una dura advertencia por parte de su vecino del norte.

Además de la dura "guerra económica" que se ha instalado en aquel país desde hace tiempo (una suerte de guerra fría, alentada por el gobierno de los Estados Unidos, además de la guerra conspiradora de siempre cuando los gobiernos de turno no son liberales y favorecen los intereses de los americanos) amenaza con la estabilidad social y política que en Venezuela existía, al menos, hasta la muerte del líder bolivariano Hugo Chávez.

Nadie puede creerse que un país como Venezuela, por más patriótico que fuera, jamás podría atacar a los Estados Unidos de Norteamérica, un poderoso imperio mil veces más rico que Venezuela y que cuenta con el ejercito más numeroso, sofisticado y letal del mundo.

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A lo sumo, como en su día sucedió en Cuba cuando los marines desembarcaron en Playa Girón, Venezuela podrá defenderse dignamente, pero jamás podría Venezuela comprometer en nada la seguridad de los americanos, salvo con acciones terroristas, pero este no es el caso. Venezuela en este momento no está en guerra con nadie, y la gran mayoría de sus enemigos, si bien apoyados desde afuera, los tiene dentro de Venezuela misma.

¿A qué vienen entonces las temibles advertencias de Barack Obama? A mi entender, y no soy el único que piensa de esta manera, se debe a que necesitaba una excusa para seguir aplicando las sanciones, diplomáticas y económicas, que ya venía aplicando contra el gobierno de Venezuela Barack Obama para tratar de desestabilizarlo y con el objetivo último de asestarle "un golpe de gracia" al Presidente Nicolás Maduro, sabiendo que no se encuentra ahora en su mejor momento y que todavía falta mucho para que sean las urnas y el pueblo venezolano quienes decidan su futuro, es decir cómo quieren ser gobernados y quién quiere que los gobierne.

Hasta el momento se conocen algunos pedidos de "aclaraciones" sobre este comunicado de Obama por parte de organizaciones de países de la región como la UNASUR, el ALBA y la CELAC, pero con escasa repercusión global.

También habría que pensar en qué medida afectan estas declaraciones al proceso de acercamiento de los Estados Unidos con Cuba, siendo este último un país hermanado a Venezuela por intensos vínculos ideológicos y de mutua solidaridad. Por su parte Nicolás Maduro ha declarado que "Venezuela no es una amenaza para nadie, mientras que los Estados Unidos son una amenaza para el mundo".