Las críticas hacia la nueva temporada de la voz, no se han dejado esperar. Muchos son ya los que coinciden en decir, que más que un "talent", se ha convertido en un "show".

Muchos aseguran, que el momento más normal del programa, se dio en el momento que Laura Paussini, una de las nuevas caras del programa, acusó a una de las concursantes de cantar el tema elegido, con demasiada fuerza vocal, lo que no sabe Laura, es que el programa se caracteriza por la falta de mesura de los concursantes al cantar, con continuos desgarros, melismas barrocos y clímax épicos en cada interpretación realizada.

Este concurso suele escoger voces de corte negro o flamenco como hemos podido ir observando en las anteriores ediciones. Ahora con la integración de Laura Paussini y Alejandro Sanz, se esperaba se diera un nuevo giro a este concurso, pero de momento no ha sido así.

En el programa que dura aproximadamente 190 minutos, la mayoría de ellos, se pasan entre charlas de los jueces, peleas amistosas por quien se lleva a uno u a otro, anuncios y resúmenes de lo ocurrido antes y lo que ocurrirá después de la emisión del momento.

Al final, los minutos que de verdad son de música, se limitan a 23, teniendo en cuenta, que cada uno de los quince candidatos que participan por programa, actúan un minuto y medio cada uno.

De ahí, que las críticas lo denominen de show, más que de talent. Formula que parece funcionarle a Telecinco en cuestión de audiencia, pues insiste en este tipo de formatos tipo show o tipo reality. En definitiva. La voz, busca gargantas estereotipadas y efectistas, que puedan encajar en este tipo de espectáculo.

Deberemos esperar a las próximas galas, para poder apreciar si lo que apuntan los críticos es acertado o quizá esta nueva temporada, nos sorprenden con algo realmente interesante fuera del show y podemos disfrutar verdaderamente, del talento de los concursantes, que hay que reconocer, algunos poseen grandes voces, pero que se quedan fuera, quien sabe si por lo anteriormente apuntado.