La Premier League, es una competición admirada por su organización y por sus aficionados que con suma fidelidad acompañan a sus equipos. Durante muchos años pasó una época oscura en su desaparición de las competiciones europeas por los incidentes que provocaron los "hooligans".

En su regreso contaron con el apoyo incondicional de los amantes del #Fútbol, los "Maldinis" de turno, esos que llenan de imágenes en blanco y negro o en color imágenes de un Crystal Palace vs Everton como si fuera el partido del siglo.

La realidad es que al ser un país que fue de los primeros en televisar los partidos tienen más fondos videográficos.

Lo fundamental es educarnos en la cultura e historia del fútbol inglés, aunque luego no tengamos ni idea de la historia de los equipos de nuestra propia liga.

El mundo anglosajón nos ametralla especialmente en el mundo del espectáculo, cine, música y una cultura que saben vender, tanto que como en las ceremonias de los juegos olímpicos de la ciudad londinense parecía una mix de nuestra cultura del día a día. El fútbol no es ajeno a ello, pese a esta lamentable temporada en competiciones europeas donde no cuentan con ningún representante ni en Champions League ni en Uefa Europa League.

La selección no es ajena a esta ola de atención, ganaron un mundial y de manera discutida, mientras que acumulan fracasos uno tras otro en competiciones internacionales, sea una eurocopa o una copa del mundo.

Vídeos destacados del día

Lo importante es que se hable de ellos. ¿Que sería de la Premier sin el dinero de los jeques o el multimillonario ruso de turno? Pues una competición con algo más de nivel que la escocesa pero que no llegaría al nivel de la española, italiana o alemana.

Los fichajes a base de talonario han hecho estos últimos años que sigamos los resultados de esta liga casi al mismo nivel que la española, pero ¿merece la pena? A la vista de los resultados parece ser que fuera de su liga, o lo que es lo mismo de su nivel, no dan la talla, pero nos seguirán vendiendo sus grandes equipos, su historia. El poderío mediático en el fútbol como en tantos ámbitos, es capaz de hacer parecer mejores incluso hasta los que no lo son.