Es un hecho que España es un país deficitario en el sector energético (dada la escasez de los recursos energéticos de nuestro subsuelo) y que en nuestra economía este sector ocupa un papel bastante relevante (debido a nuestro tejido industrial). La única fuente energética que nos permitiría auto abastecernos (o por lo menos disminuir nuestra dependencia en el ámbito energético con respecto de otros países), es la energía nuclear. Somos unos de los países que más dependencia energética tiene en la Unión Europea.

Actualmente, España cuenta con 6 centrales nucleares (8 reactores en total) que generan aproximadamente el 20% de la energía eléctrica que se consume en nuestro país.

Sin olvidarnos de que éste tipo de energía es más barata que el resto, lo más preocupante es el factor de la expiración de las licencias de algunas de estas centrales, pues en tan solo 8 años expirarán las licencias de 4 reactores nucleares, estando ante la posibilidad del cierre de estas.

El tiempo que se tarda en construir una central nuclear y ponerla en funcionamiento es, aproximadamente, de 5 años, y el coste de la misma gira en torno a los 4.000 millones de euros. Esta inversión empezaría a beneficiarnos en unos años de acuerdo con algunos expertos.

En el caso de que no se empiece a tomar partida en este asunto, y poner un plan en marcha que nos permita seguir obteniendo energía eléctrica a través de las centrales nucleares, el aproximado 20% de energía que obtenemos a través de esta vía, la vamos a tener que importar de Francia (la cual tiene 58 centrales nucleares), lo cual incrementaría el coste de la energía.

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Cabe señalar para concluir, que potenciar la energía nuclear no es sinónimo de decir no a las energías renovables, sino que es necesario desde el punto de vista económico que obtengamos una mayor proporción de la energía eléctrica a través de esta vía. Hay que contemplar esta opción intentando dejar al margen la ideología (lo más idóneo sería que se realizase un Pacto de Estado en materia energética). España tiene que actuar conforme a sus posibilidades y recursos, y lo cierto, es que el nivel de auto-abastecimiento energético es bastante bajo.