Hoy en día, la educaciónocupa miles de portadas de los periódicos. Los grandes medios de comunicaciónhacen eco de las nuevas manifestaciones en pro de una educación pública y decalidad, de las nuevas reformas del gobierno de nuestro querido Mariano Rajoy ysu compañero de silla don JoséIgnacio Wert y de las innumerables huelgas celebradas el año pasado en elsector universitario y escolar.

¿Se están cargando la educación? Parece que la respuesta esevidente, y en las cabezas de miles de españoles resuena un sí rotundo. Pero enrealidad, ¿no nos la estaremos cargando nosotros un poco?

Es inadmisible en plena democracia que la educación pase aser un terreno privado donde solo tienen acceso los más adinerados.

Hasta aquítodos estamos de acuerdo, ¿pero no es verdad que hay ciertos valores que setendrían que recuperar?

En los diarios saltan las manifestaciones y los días dehuelga, pero también aparecen noticias de profesores que se han tenido quecoger la baja voluntaria ante la depresión que les producía entrar cada día enlas aulas. El profesorado ha perdido la autoridad que se merece en favor deunos "seres", porque no se les puede calificar de otra forma, que sededican minuto a minuto a fastidiar todas las clases.

No se pide ya que atiendan y que intenten aprender algo parasu futuro, sino que simplemente dejen hacer y respeten al que tienen delante ya los lados. Parece que se tendría que aplicar un poco más el gran refrán"la letra con sangre entra" e imponer un poco más unos principios deautoridad, que no autoritarios, en los centros.

En conclusión, nos quejamos de un sistema cuasi autoritariode gobierno que está limitando la libertad a una educación pública y decalidad, pero nos olvidamos de aquellos alumnos que se esfuerzan minuto aminuto en que las ansias de saber de sus compañeros y las ambiciones de enseñarde los profesores se esfumen.

Así que, miremos hacia los grandes poderes, pero no nosolvidemos de nuestro entorno más cercano y cómo podemos remediarlo, porque hayuna cosa que sí que compartimos todos: la educación está en la cuerda floja.

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