Hay un refrán español que dice "cría cuervos y te sacarán los ojos" pero una noticia aparecida en el Magazine de la BBC contradice totalmente el refrán. Gabi Mann es una niña que vive en Seattle, tiene una gran afición por observar la aves. En 2011 tenía cuatro años y al bajar del coche un trozo de comida se le cayó al suelo, un cuervo que estaba cerca se apresuró a cogerlo, Gabi comprendió que si les daba comida podría ver a las aves más de cerca, así que eso hizo, dejarles en el jardín pipas, comida para perros y los restos de la comida de su casa. Ahora las aves la esperan todos los días cuando sale al colegio, su madre ya le incluye un extra de comida para sus amigos especiales.

Otro refrán español dice que "es de bien nacidos ser agradecidos" y eso es lo que son los cuervos con la niña, pues en agradecimiento por la comida le llevan presentes que ella va guardando de modo clasificado en un caja, desde pendientes a tuercas, clips y pequeñas bombillas. la niña está encantada "así se que me quieren".

Cuando era pequeña y pasaba parte de los veranos en casa de mis abuelos, mi abuelo era el más madrugador y tras desayunar lo primero que hacía era darles de comer a los gorriones y lavanderas el pan que nos había sobrado del día anterior. Ellos le esperaban ansiosos hasta tal punto que, si algún día por lo que fuera él se levantaba más tarde, los más osados se aventuraban a dar picotazos a la puerta de la casa. Estos no le traían presentes, pero al verles revolotear a su alrededor sin miedo ninguno era fácil comprender que estaban agradecidos.

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En pleno siglo XXI en un país de los llamados desarrollados como es España, hay niños que están pasando hambre y gente que es expulsada de sus casas a la calle sin miramientos porque tiene la mala suerte de no tener trabajo ni dinero y los demás nos indignamos un momento mientra vemos las imágenes en el televisor, pero luego miramos para otro lado. Es más fácil ver en los cuervos el lado negro y feo que el agradecimiento y la inteligencia que demuestran, y eso en la vida nos pasa con todo. Si cada uno pusiéramos nuestro pequeño granito de arena, como hacen los cuervos con los presentes a Gabi, quizás al final tendríamos un tesoro para todos.