Hay programas que nacen ya pasados de moda ya en su primera emisión. En el caso del nuevo programa de Jose Luis Moreno la premisa se cumple punto por punto, la estética de aquel "Noche de Fiesta" se repite hasta el hastío en un programa demasiado previsible y añejo como para suscitar el interés de una audiencia que aunque la directiva de TVE no lo crea, va cambiando en los gustos. 220.000 euros semanales cuesta al ente público la producción de este programa.

Alfombra Roja para quienes tuvieron la suerte de no verlo, se trata de un sucedáneo de "talent-show", donde los niños son los únicos que en realidad compiten por algo.

En TVE han querido aprovecharse de esa audiencia que dio buenos resultados a programas como "La Voz Kids" o "Levántate", los famosos que aparecieron venían más con intención de promocionarse que por interés en un programa que por momentos parecía un "Titanic" a punto de naufragar.

Mezclar actuaciones de niños con el estilo "noche de fiesta" es el batido que nos ha ofrecido el canal público y parece que el sabor no ha podido ser más amargo. En las redes sociales se hacían eco del bajo nivel de los humoristas, que no tenían ningún reparo en caer en los tópicos más manidos y aberrantes, daba igual que fuesen machistas o llenos de caspa. En resumen un programa viejo que con una mano de pintura pensaban que podría funcionar.

El resultado es un 5,8% de share, números lamentables si consideramos el presupuesto que maneja el programa y que refleja de manera clara la política bochornosa llevada a cabo por TVE que parece luchar contra el resto de la competencia con programas destinados a una tercera edad que ya casi no existe.

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Lo triste del tema es que estos experimentos vergonzosos que en una cadena privada tendrían su parón instantaneo, en este caso tendremos 3 meses más de bodrio televisivo que pagaremos todos.

¿Se merece el público español programas así? pues al parecer según TVE sí, y no dejan de dejarlo claro con unos movimientos que dejan bien a las claras que el peor enemigo del ente público es una directiva que parece anquilosada en tiempos pretéritos.