El término Apoptosis se aplica en medicina para designar a una serie de mecanismos por los cuales el organismo es capaz de eliminar las células que no necesita y este proceso también es conocido como Suicidio Celular Programado. Al estudiar los mecanismos que producen la apoptosis es fácil vislumbrar un parecido razonable con el proceso de derrumbamiento que se está produciendo en el PSOE. A continuación, analizaremos algunos de los hechos que están conduciendo a este declive, pero "Podemos" anticipar que la falta de coherencia e identidad, la ambición política y las guerras internas son los factores determinantes.

La elección de Pedro Sánchez como Secretario General del PSOE, en un proceso abierto y democrático, parecía sentar las bases para la estabilidad del partido.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Los cambios de caras en la primera línea política de este partido ya indicaban su división interna y aquellos actores principales durante la época Rubalcaba han desaparecido de la vida pública como si se los hubiera tragado la tierra. Nombres como Elena Valenciano, Eduardo Madina, Carme Chacón, y otros jóvenes "varones" del PSOE, que monopolizaban las portadas de los diarios y los momentos televisivos durante el "reinado" de Rubalcaba, están en la sombra. Para colmo, la actual Presidenta de Andalucía, Susana Díaz, no termina de deshojar la margarita sobre su futuro autonómico o nacional.

En este entorno hostil no es difícil de entender que a Pedro Sánchez a cada paso que da, "le crecen los enanos". Primero, en un arranque de pulcritud Sánchez decide sepultar a Tomás Gómez por un asunto de corrupción no consumado, pero una semana después tiene que comulgar con ruedas de molino y permitir que Chávez y Griñán, que sí que están imputados por el caso de los ERE, sigan con su condición de diputados.

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Pero no es el único caso de falta de coherencia política. Después de rasgarse las vestiduras y explotar hasta la saciedad el tema del "dedazo" de Rajoy en el PP, ahora el partido decide prescindir de primarias para la elección de su candidato a la Comunidad de Madrid y eligen a "dedo" al Sr. Ángel Gabilondo.

Pues bien, si a todo esto le sumamos la falta de identidad que está carcomiendo al PSOE, la mezcla se está convirtiendo en un cóctel explosivo que parece que le estallará a Pedro Sánchez el día de la Elecciones Generales (si no antes). Y es que la falta de identidad en el PSOE es evidente y, probablemente, esta haya sido exacerbada por la aparición de otra organización de izquierdas, Podemos. Uno puede ser socialista, de izquierdas y estar afiliado al PSOE, pero otra cosa es que se les haga pasar por Monárquicos, defensores de la Unidad Nacional o estar en contra de muchos otros ideales que ahora parecen representar el nuevo partido político de Pablo Iglesias. En todo este cambalache, no es de extrañar, que algunas de sus sucursales, como el PSOE de Palma de Mallorca, anuncie que pactará con Podemos en las elecciones municipales.

El futuro no se presenta nada prometedor y el PSOE no vive uno de sus mejores momentos; para ser realista, podríamos decir que vive el peor momento de su larga historia política. Ni el desgaste político de Felipe González, con sus corrupciones económicas y policiales, ni la inaptitud y ceguera de Zapatero, que le pasó por encima una crisis sin ni siquiera darse cuenta, consiguieron degradar tanto al partido. ¡Ahora! hay que ser justos con Pedro Sánchez, ni González ni Zapatero tenían sobre sus cabezas la espada de Damocles de Podemos, y en aquellos tiempos de bipartidismo brutal, los fallos e incompetencias no pasaban la misma factura que pasan ahora. Bueno, si sirve para mejorar y para que nuestro políticos se pongan las pilas ¡Bienvenida sea la pluralidad política! Ahora, eso sí, que paradójica y cruel es la vida y puede darse la coincidencia de que, con más de cien años de diferencia, el fundador y el aniquilador del PSOE sea Pablo Iglesias.