Cristina Durán y Miguel A. Giner son los creadores de LaGRUA Estudio dedicado a la ilustración y el cómic. Tras participar en proyectos de diversa índole y publicar dos novelas gráficas, Una posibilidad entre mil y La máquina de Efrén, ahora han participado en Viñetas de vida con la historia 'Ondas en el río' centrada en los derechos de las mujeres de Nicaragua. En la app Comic on tour también está disponible 'El bote de mermelada' que trata sobre las mujeres de Guatemala. Entrevistamos a Cristina Durán

¿Qué se lleva de su participación en Viñetas de vida?

Siempre nos ha interesado la cooperación y hemos pensado que era necesaria, pero después de verlo de primera mano te vienes con la sensación de que es fundamental.

También te das cuenta de que la cooperación es un trabajo de todos para que funcione.

Siempre piensas que es importante la gente que trabaja sobre el terreno, pero para ello tiene que haber gente en las oficinas de aquí, haciendo campañas, tenemos que estar nosotros contándolo... Es responsabilidad de todos.

¿Qué elementos de ficción y de realidad podemos encontrar en cada una de sus historias?

'El Bote de mermelada' fue a partir de un informe que nos pasó Oxfam Intermón. En esta ocasión, no viajamos al terreno sino que intentamos traducir unos datos que nos dieron y también hablamos por skype con la gente de Oxfam Intermón en Guatemala.

Los datos son los datos ciertos del informe, pero hemos montado una historia de ficción sobre una directora de documentales para enganchar al lector y a partir de ahí contarle toda la problemática de Guatemala.

Vídeos destacados del día

El caso de Nicaragua fue distinto porque hemos pisado terreno, por tanto, no hay ficción. Lo único que hemos hecho ha sido elegir qué cosas contábamos porque solo teníamos 15 páginas y todo lo que vimos allí daba como para un libro de ciento y pico.

En la historia 'Ondas de río' describen algunas situaciones de miedo, ¿tan mal lo pasaron?

No tuvimos tanto miedo (risas). Solo tuve miedo en la avioneta y en el coche camino de Costa Caribe. Íbamos muy protegidos y muy bien acompañados pero sí, fue un poco de aventura por ahí con el coche y la camioneta y la avioneta Pero sobre todo fue muy intenso.

Agradecemos a la oficina de Oxfam Intermón en Nicaragua que nos hizo una agenda muy llena, conocimos a muchísimos colectivos, fuimos a un montón de sitios. Aprovechamos el tiempo al 100%.

Era también muy bonito para la gente que visitábamos porque cuando nosotros fuimos a verles era como una oportunidad para ellas de agradecer todo lo que habían podido conseguir gracias a la cooperación.

Aunque cuando les decíamos que nos íbamos a ir y lo íbamos a contar en un cómic, les parecía supercurioso.

¿Ellas han podido ver el cómic?

Lo enviamos y ha llegado a la oficina de Nicaragua, pero todavía no tenemos el feedback. Para los poblados del río Coco que no hablan castellano, que hablan misquito, sí que querían traducir nuestra historia para que ellas lo pudieran leer. De eso todavía no sabemos cómo, pero lo sabremos. Espero que lo difundan.

¿Habrá más viñetas de vida?

¡Ojalá! Nosotros le decimos a Oxfam Intermón que vamos a donde nos manden porque el proyecto ha sido muy bonito. Un proyecto como éste necesita mucha financiación. En este caso, tuvieron una financiación específica para este proyecto y lo pudieron realizar pero soy consciente de que un proyecto como éste cuesta mucho dinero. Si hubiera repetición, me apuntaba ya. También hay dibujantes de cómic que están esperando a ver si hay una próxima. #Niños