En la mente de todos están, la actriz Amparo Baró o el empresario José Manuel Lara recién fallecidos, a manos de esta enfermedad. El cáncer. La lacra del siglo XX y que continua siendolo en este XXI. He citado a estas dos personas por ser recientes y conocidas, pero son miles las anónimas que pierden la batalla ante la enfermedad. Otros, por suerte, la superan y viven para apoyar a los demás, conociendo el momento por el que están pasando.

Hoy, día 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer. Las puertas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas se abrirán al público para dar información y enseñar todas las nuevas tecnologías empleadas en la prevención y detección de este mal generalizado. Una enfermedad que no entiende de edades ni sexos, de razas o condiciones sociales. Un mal, que ataca cualquier órgano del cuerpo y que debe ser tratado drásticamente para poder vencerlo.

Los más comunes son el de mama y cuello uterino en las mujeres y el de próstata en los hombres, pero es frecuente también el de páncreas y tiroides. Destacar que, por ejemplo, en Venezuela, es la segunda causa de muerte. No debemos olvidar nunca que la prevención es la mejor opción. Hacerse estudios médicos regulares, ir al centro de salud ante cualquier anomalía y una vida saludable, previene y reduce los casos.

Desde aquí, mi apoyo a todos los enfermos, y no solo a ellos. También a sus personas cercanas, que lo sufren igualmente ante la impotencia de no poder matar al bicho que va consumiendo a sus seres queridos. No quiero negatividad en este día. Al contrario. Quiero felicitar a todos aquellos que lograron vencerlo y a los que están luchando ferozmente con la ayuda de todos, médicos y familiares.

Un fuerte abrazo en este día tan señalado e importante, para concienciarnos de esta grave enfermedad. Debemos apoyar todos los adelantos que se conozcan para la prevención y, señores del gobierno... Inviertan más en estos menesteres y menos en comidas sociales. Mañana, les puede tocar a ustedes.