Alguien se levantó en mitad del sopor de la tarde y afirmó: "no se trata de hacer una unión de partidos, sino de romper la candidatura de partidos y promover la de los ciudadanos".

Eran las siete de la tarde del pasado 3 de septiembre. Algo más de centenar y medio de personas se habían citado en la sevillana calle Clavellinas para poner en marcha una plataforma ciudadana unitaria y plural y ganar las próximas elecciones al Ayuntamiento de Sevilla.

El dilema de la fórmula jurídica ya se adivinaba como uno de los escollos que Ganemos Sevilla iba a tener que superar para lograr sus objetivos. Después se celebró una segunda asamblea que aprobó el código ético y los principios organizativos, y otra que decidió la fórmula jurídica a adoptar -coalición de partidos-.

La ruptura de la pretendida unidad era ya un hecho consumado.

Las posiciones encontradas de IU Sevilla y #Podemos Sevilla dinamitaron el proceso. IU defiende el presentarse a las municipales bajo su propia marca y apuesta desde un principio por la coalición de partidos.

Podemos Sevilla, por el contrario, no puede concurrir a los comicios con ese nombre y ha de hacerlo a través de plataformas ciudadanas articuladas en agrupaciones de electores. También la fórmula intermedia de crear un partido instrumental levanta reticencias en ambas formaciones.

Todo ello ha tenido como consecuencia que Podemos Sevilla se haya apartado del proyecto y esté trabajando en la puesta en marcha de una candidatura ciudadana bajo la fórmula de agrupación de electores que verá la luz en pocos días. De no mediar un cambio tras las elecciones andaluzas del próximo 22 de marzo, se plasmará un nuevo capítulo del ya tradicional sainete de la fragmentación de la izquierda en Sevilla.

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El hecho de que la apuesta de Izquierda Unida por Ganemos Sevilla haya sido más fuerte a medida que ha transcurrido el tiempo ha sido determinante para que en Podemos haya hecho más visibles las reticencias que les provoca acudir a las urnas junto a la federación de izquierdas.

Los motivos de dicho distanciamiento radican en el pacto de Gobierno que IU ha mantenido hasta hace semanas con el PSOE en la Junta de Andalucía y el que mantuvieron en el Ayuntamiento de Sevilla durante la pasada legislatura y que ha tenido consecuencias jurídicas importantes para ambos partidos.

A ello hay que sumar otro factor determinante: el adelanto de las elecciones autonómicas de la comunidad. Buena parte de quienes forman parte de Ganemos Sevilla albergan la esperanza de que tal circunstancia posibilite la consecución de la tan ansiada confluencia política. También reconocen que les ha cogido por sorpresa y que afectará a los tiempos que en principio estaban marcados, porque va a apretar el calendario hasta la extenuación.

Además está el inconveniente de que se considera que en Sevilla no hay espacio para dos candidaturas ciudadanas. Esa opción más que sumar restaría y todas las partes la descartan.

A pesar del consenso generalizado en no perder la esperanza en un proyecto que ha dado buenos frutos, el hecho es que hasta ahora nadie se ha movido un ápice de sus posiciones iniciales. Lo único cierto a poco más de tres meses de las elecciones es que la confluencia, de momento, queda aparcada para mejor día. #Política Sevilla